
Anni B Sweet - A Sarcastic Hello.
Empecemos hablando de la Fórmula 1
El otro día tuve una charla muy interesante con una de las pocas personas que en España realmente sabe de Fórmula 1 (no nos engañemos antes de Alonso esto lo veíamos cuatro gatos). Hablábamos del error de Ferrari de sustituir a Felipe Massa con Luca Badoer en lugar de Marc Gené. ¿Qué le pasó por la cabeza a Stefano Domenicali? Me comentaba fueron determinantes unas telemetrías que arrojaban un resultado favorable para Badoer frente al español. Pero esas telemetrías tenían trampa: se referían a dos circuitos específicos que Badoer conocía perfectamente; fuera de esas pistas los resultados de Badoer eran tan malos como se pudo comprobar en Valencia y Spa.
La conclusión que se extrae de esta historia es que un piloto obtiene mejores resultados cuanto más conocido le es el circuito por donde conduce. Esta teoría es aplicable a la seducción: cuanto mejor te conozcas tu ciudad mejor seductor serás.
El poder de seducción de hombres y mujeres no depende solo de lo que son o lo que hacen sino también de donde lo hacen. Un ejemplo de libro: una mujer (y un hombre) aumentan considerablemente su atractivo por el simple hecho de estar detrás de la barra de un bar. No tiene mucha lógica pero es algo incontestable.
Así las cosas es hora de preocuparse del donde.
El escenario de un encuentro tiene una gran transcendencia para determinar el resultado del mismo. Ya no es solo que haya escenarios en los que sea imposible caer rendido y otros en los que el amor sea imposible, es que además la mujer cuando queda con un hombre no solo espera encontrarse a un hombre atractivo, también espera que le lleve a un sitio interesante.
El lugar que escojas para una cita tiene una gran importancia.
Puedes ser un maestro del romance, pero tus palabras no conseguirán nada paseando por un vertedero. Por contra, un par de tópicos pueden ser magistrales en medio de un paseo al atardecer por un templo egipcio (cosas del destino, en medio de Madrid está el Templo de Debod, un regalo del Gobierno Egipcio -el gobierno actual, no el de los faraones-)
De igual manera, una cafetería de ambiente alternativo con una librería al fondo te presentará inmediatamente como una persona profunda, no necesitarás poner sobre la mesa un libro de Bukowski -algo que quedaría muy forzado y no funcionaría-. Por cierto esa cafetería también existe: El bandido doblemente armado, calle Apodaca 3.
Tu ambiente es un reflejo de lo que eres. Si eres una persona moderna llevarás a una mujer a restaurantes modernos, si eres aventurero la llevarás a sitios insólitos, si eres romántico conocerás los rincones con más magia de los parques, etcétera, etcétera.
Conseguir todo eso implica tener un conocimiento muy profundo de tu ciudad. Conocer cientos de sitios para saber cuál es el que mejor se adapta a cada momento.
¿Qué tal conoces tu ciudad? ¿Sabrías decirme tres restaurantes chic, tres cafeterías cool o tres bares trenddy de tu ciudad? Aunque con tanto anglicismo parece que hablamos de Nueva York.
¿No? Pues ponte en marcha porque es una deficiencia que tienes que cubrir. Como seductor tienes que tener un amplio conocimiento de cafeterías, bares, restaurantes, parques, exposiciones, itinerarios, tiendas, espectáculos y escapadas.
Para conseguirlo te serán muy útiles las guías de ocio. En España, los viernes prácticamente todos los grandes periódicos ofrecen suplementos francamente interesantes. Y si te lees el periódico entero mejor, como habrás podido ver mi blog está trufado de citas de artículos periodísticos -sin ir más lejos este-. Te manchas los dedos de tinta pero vale la pena la experiencia.
Ah, y todo esto no exige mucho dinero. Ir al restaurante de moda de la ciudad no está al alcance de todos, pero un café y un paseo por el parque sí. Luego está saberse mover, por ejemplo el restaurante Bazaar -aparte de ser el sitio donde se rodó el vídeo que he puesto- tiene una magnífica calidad precio porque allí trabajan aprendices de cocineros. Espabila hombre, no te quedes parado, que más caro es una copa en una discoteca o las tonterías que ciertos personajes catódicos proponen en nombre del peacocking, perdón pavoneo. (Toma palito!!!)
Muchas veces se habla de los seductores como unos hombres con una agenda llena de números de mujeres a las que llamar. Es un poco peliculero, en realidad lo que tiene un seductor es una agenda llena de eventos, de planes por hacer. Esa es la verdadera agenda de un seductor, hazte con la tuya.



