
Ana Beatriz Barros
Uno de los grandes peligros de la construcción del Rapport es que la mujer crea que te esfuerzas demasiado en crear Rapport. Que no es algo natural sino algo que obedece a un plan preconcebido. En realidad la falta de autenticidad es un peligro de cualquier fase de la seducción pero bueno hoy estamos hablando de Rapport ¿no?
El marco adecuado para crear Rapport.
El marco es el de siempre: el de yo soy el premio. Algunos enfocan el marco del premio diciendo "soy el premio porque entiendo a las mujeres". Error, la forma adecuada es pensar "parece que tienes cualidades que me gustan, veamos si es verdad". No buscas atraer a la mujer, buscas ver si ella te atrae. Muy importante: ésta no es la típica cosa que tienes que aparentar, no es una creencia a instalar en tu cerebro. Cada vez que veas a una mujer realmente tienes que pensar ¿veamos si vale mi tiempo?
Lo del marco es fácil, lo difícil es ser congruente con este marco. ¿Cómo no perder la congruencia? Vamos por momentos.
Durante toda la interacción.
Recuerda de lo que hablaba en Confort y seducción II. La diferencia entre objetivo y metaobjetivo. Tu metaobjetivo, es decir la finalidad de la interacción en su conjunto, es seducir a la chica. Pero tu objetivo, es decir el propósito de cada acción aislada, es divertirte.
¿Si no te diviertes qué haces con la chica? Mmm, creo qué tienes un propósito oculto. Me parece que todo no es más que palabrería hueca para ver si pica alguna. Crear Rapport debe ser algo divertido, hablas con las mujeres porque te divierte hacerlo. No tienes otra intención que pasar un rato los dos juntos. Has descubierto que es más divertido ponerte a hablar con una mujer que quedarte en una esquina con tus amigos comentando el último partido del Madrid.
No debes ver crear Rapport como un trámite para seducir a las mujeres sino como el momento perfecto para descubrir a las mujeres. Aprende a divertirte buscando su belleza.
Cuando hablas.
El mandamiento supremo de la seducción es "no te sientas intimidado por las mujeres". Cuando una mujer te intimida empiezas a hacer tonterías y a decir cosas extrañísimas movido por la necesidad de enganchar una conversación con ella ¡cómo sea!
Un seductor no hace estas cosas, cuando un seductor inicia una conversación con una mujer lo hace no con la intención de que la chica conozca sus virtudes sino con la idea de conocerla. Es un juego de dos.
Antes hablaba de divertirte mientras creas Rapport. Aquí tienes un ejemplo de cómo hacerlo. Habla de cosas que te diviertan. La gente dice las mismas cosas a las chicas atractivas con la finalidad de impresionarlas, son conversaciones sobre cosas que creen que gustaran a las chicas pero por las que ellos no sienten el más mínimo interés. Tú no, no escojas las conversaciones por lo que creas que ella quiere oír sino por lo que a ti te parece interesante comentar. ¿No eras tú el premio?
Cuando ella habla.
Escucha. Hay gente tan obsesionada con impresionar a la chica que no dejan a la pobre hablar. Tienes dos orejas y una boca, eso quiere decir que nos hicieron para escuchar más que para hablar. Es gracioso, hay gente que se queja que al principio de la interacción tienes que hablar prácticamente sólo tú y luego cuando el set está enganchado sólo hablan ellos ¿pero no habíamos quedado en que no te gustaba que ella hablara tan poco? Es completamente imposible transmitir la idea de que buscas cualidades en la chica si no la dejas hablar.
¿Por qué premias una simple conversación? Cuando conseguimos enganchar una conversación con una chica guapa nos ponemos tan contentos que empezamos a premiarla, ya sea inconscientemente o conscientemente. Es un error, ella todavía no ha hecho nada que sea digno de premiar. No premies a una mujer por hablar contigo, prémiala por haberte mostrado una cualidad que la hace única y que hace que la veas atractiva. Lo he comentado alguna vez, en una ocasión todos mis amigos se acercaron uno a uno a un grupo de chicas y todos fueron rechazados. Todos menos yo. ¿Qué hice? Le dije a una chica uruguaya que nunca había conocido a nadie de Uruguay y que me moría de ganas por comprobar si era verdad que tenían todo lo bueno de Brasil y Argentina y nada de lo malo. Había una razón sincera para premiarla con mi interés.
Boicotea moderadamente el Rapport. Es algo en lo que coinciden Badboy, Juggler y Swinggcat. Una de las mejores formas de demostrar que no te esfuerzas en crear Rapport es boicotear la conexión. Bien hecho hace que la mujer te desee más porque ve que hay cierta atracción y conexión pero que todavía no estás del todo interesado en ella. Para ello no temas expresar tu oposición a algún comentario suyo, desmentirla cuando ella te piropea o cambiar de conversación cuando la ves muy interesada en el tema. Precauciones: esta técnica es un ejemplo de push and pull. Todo esto no es más que un paso adelante dentro de una carrera hacia delante. De cada 10 pasos uno es para atrás y los demás para alante. Si te limitas a boicotear el Rapport y no dejas que se cree ninguna conexión lo estarás estropeándolo todo y la chica te verá como un inmaduro incapaz de tener una conversación seria (que no aburrida) con una mujer. Así que cuidado, no vayas a cagarla pegándote un tiro en el pie.
Un abrazo, MdD
Siguiendo la costumbre de acompañar los post sobre Rapport con modelos brasileñas y música de los Rolling Stones hoy pincho Beast of Burden. Vale que la letra no sea la mejor para hablar de Rapport y relaciones sanas pero prefiero fijarme en la compenetración entre Mick Jagger y Keith Richards que, con esta canción, volvió a sus mejores momentos; también la conexión entre las guitarras de Richards y Ronnie Wood que llega al extremo de que ninguno de los dos pueda asegurar que acordes tocaba el uno y cuales el otro y, last but not least, la "relación química" entre Richards y Anita Pallenberg que es un fantasma que vaga durante toda la canción. Una obra de arte.

