L'Atelier, en francés estudio, es el reducto más íntimo de los artistas. Un lugar de creación al que acceden las personas más próximas al artista con un simple fin: disfrutar del arte.
Escogí este nombre porque reflejaba la esencia que quería transmitir al blog. La seducción puede analizarse de muchas maneras y yo buscaba darle un enfoque artístico.
Con L'Atelier pretendo un modelo de seducción emocional, natural y en femenino. Emocional porque prefiero hablar del seductor como un artista que como un ciéntifico. No niego que la seducción pueda ser una ciencia, sencillamente me estimula más verla como el arte de estimular a las mujeres. Natural porque es esa la escuela a la que pertenezco. Una escuela que me enseña a mejorar en mis habilidades sociales en lugar de trucos quasi-esotéricos para engañar a las mujeres. Y en femenino porque a mi lo que me importa es la mujer y su mundo. Los gurús y sus guerras no ocupan espacio en mi vida.

martes, 7 de julio de 2009

La fórmula del éxito


Arctic Monkeys - Crying Lightning. Los monos árticos bien se merecen que recién salido el primer single de su tercer álbum suenen en L'Atelier.



¿Cuál es la fórmula del éxito con las mujeres?

Para mi es un 15% de teoría, un 35% de instinto y un 50% de coraje.

La teoría.

El problema de muchos métodos es que suplen la falta de iniciativa y valor con información. Regulan agotadoramente todo lo que puede sucederte delante de una mujer y te dicen aquí tienes todas las respuestas, no tienes nada que temer ni nada que improvisar.

Como idea no es mala, la pena es que no funcione.

El filósofo griego Heráclito decía que nadie puede entrar dos veces en el mismo río porque aunque se trate del mismo río las aguas de ahora son distintas a las de ayer y diferentes de las de mañana, de igual manera que tú sigues siendo tú mismo pero eres distinto del que fuiste y diferente del que serás.

La realidad es un continuo cambio, ni todas las mujeres son iguales entre sí ni todas las mujeres son siempre iguales, su carácter varía según la persona, el tiempo y el lugar. Demasiadas variaciones para formular reglas fijas. Siendo así las cosas es imposible formular reglas que regulen la seducción de forma exhaustiva y pretender luego que tengan una validez universal.

Un catálogo que pretende formular una frase o técnica concreta para solucionar cualquier obstáculo que pueda aparecer en la seducción solo será útil para quien escribió el catálogo, frente a la mujer que le puso en ese apuro y en ese preciso momento y lugar. La eficacia de esas frases mágicas decaerá a medida en que le cambies elementos a la ecuación.

En su lugar yo soy partidario de criterios generales que tienen la ventaja de ser universales pero el inconveniente de que son abstractos. Valen para cualquier hombre y mujer, pero exigen el pago del peaje de tener que adaptarlos a cada mujer y contexto. Ya decía antes que la teoría es solo el 15% de la fórmula del éxito, el 85% restante es saber adaptar el principio abstracto a esa mujer concreta y en ese preciso momento..

No busques aprender técnicas o frases, busca las actitudes del éxito, la razón por la que en ese momento dado, a esa persona y frente a esa mujer le funcionó esa frase. Como dice el proverbio chino: no se trata de que te den pescado sino de aprender a pescar.

El instinto.

Los animales cazan por instinto. Mamá y papá lobo no llevan a sus lobeznos a una escuela para que aprendan a cazar sino que es algo que aprenden por si mismos observando a sus padres.

Pero las reglas cambian con los animales nacidos en cautividad: no saben cazar por si mismos (nunca lo han hecho ni nunca han visto cazar a sus padres, para ellos la comida es algo literalmente caído del cielo). Eso significa que un animal nacido en cautividad si es liberado morirá por inanición por no tener ni la más remota idea de cómo se caza. Los biólogos actuales lo saben y antes de liberar un animal le someten a cursos de caza y supervivencia. Estos cursos no son teóricos del estilo "esto es una oveja, se come y esto una piedra, no se come" sino que se trata de despertar en el animal su instinto cazador haciendo que pierda el miedo a las criaturas que serían sus víctimas potenciales, que poco a poco se vaya familiarizando con la dinámica de la caza hasta llegar a convertirse en un depredador.

A ti te sucede algo parecido. Deberías haber aprendido a ligar por ti mismo pero no fue así y el por qué no importa ahora, lo que importa es que aprendas a seducir. Ysi quieres aprender a seducir tendrás que aprender a liberar tu olfato, intuición, pragmatismo, etc. y orientarlo a la seducción. En resumen: se trata de despertar tu instinto seductor, instinto que tienes pero que está adormilado. Del mismo modo que a un animal nacido en cautividad no se le enseña a cazar sino que se le libera su instinto cazador a ti no se te puede enseñar a seducir pero sí se puede liberar tu instinto seductor.

El instinto se asocia habitualmente con una especie de sexto sentido que te avisa de la presencia o ausencia de peligros mediante matices que escapan a la mente consciente. Es una especie de olfato intelectual. El problema viene cuando los métodos de seducción sustituyen este olfato por una especie de respiración artificial en forma de filtros, estructuras, estudios, análisis, dinámicas, etc. Lo hacen porque el instinto es el reino de la duda. El instinto siempre es dudoso, si percibimos algo claramente entonces no es instinto. El instinto es una sospecha, una sensación de que la cosa PARECE que va bien o que va mal, no estás del todo seguro pero intuyes que las cosas son así. Los malos métodos de seducción lo que te ofrecen es sustituir esta incertidumbre por la seguridad de una estructura cerrada. Otra vez lo mismo: como idea no es mala, la pena es que no funcione.

El instinto no es claro porque se basa en pequeños matices que por su propia naturaleza de matiz no se perciben claramente. Anular esa incertidumbre solo es posible atacando la raíz de las dudas: los matices. Todos estos métodos cerrados anulan la incertidumbre ignorando los matices, por eso tanta gente que aplica estas ideas actúa de forma tan ridícula insultando a las mujeres cuando hay que ensalzarlas o ensalzándolas cuando hay que reprocharlas algo.

La teoría con sus estructuras están muy bien para despertar tu instinto, para que prestes atención a matices que antes ignorabas o incluso desconocías que existieran pero no puedes pretender sustituir tu instinto con información. Tienes que asumir que al menos un 35% de la seducción es instinto, saber ver los matices de cada persona y adaptarte a ellos. Por eso es tan importante que practiques porque tu instinto no se despertará con teoría sino con la práctica. Cierra los libros abre mujeres.

El coraje.

Si no fuera por el árbitro el Huracán sería el campeón del torneo clausura argentino (por si me está leyendo algún seguidor de Vélez diré que eso es lo que publican las crónicas en España, yo no he visto el partido así que si no le ha gustado mi comentario le invito a que me de su versión de los hechos antes de entrar en descalificaciones). Los argentinos lo sabrán mejor que yo pero que el Huracán esté peleando por ganar un título es algo que pocas veces se ha visto en sus más de 100 años de historia (en concreto 100 años y un par de meses) así que merece la pena prestar atención a la filosofía que le ha llevado a ser campeón moral de Argentina (hinchas de Vélez me vais a acabar matando, y alguno de San Lorenzo puede que también).

En esta entrevista a Ángel Cappa, actual entrenador de Huracán y viejo conocido del fútbol español, desgrana su filosofía. Del artículo destaco esta frase por ser plenamente aplicable a la seducción y a por qué me gustan tan poco ciertos métodos de seducción.

"En primer lugar, en el fútbol actual, y también en Argentina, lo primero que le arrebatan al jugador es el placer de jugar. Le quitan el coraje. Entonces no se juega. Se cumple una función que termina siendo penosa, para tratar de ganar puntos. El jugador intenta hacer todo seguro. Y el fútbol entraña un riesgo. Hay que entrenarse para correr ese riesgo y asumir el riesgo de jugar. Lo primero que puse como norma es que se animen a jugar. Hay que disfrutar del juego, eso permite al jugador a rendir más." Ángel Cappa

La verdad es que la frase es bastante clara y no necesita mucha explicación.

La gran verdad de muchos métodos de seducción es que eliminan el coraje, lo cual es una ventaja porque ya sabemos lo mucho que puede costar parar a una mujer, pero con el coraje se llevan la diversión. No dudo que estos métodos puedan eficaces (aunque algunos no deben funcionar porque si no su autor no cambiaría de método de un libro a otro ¿no crees?) pero es tan aburrido que hay que estar muy desesperado para seguirlos.

Yo propongo que en lugar de buscar estructuras y dinámicas que anulen el coraje te acostumbres al peligro, que dejes de ver el riesgo como tu enemigo sino como la posibilidad de hacer lo que quieres hacer, y encima de forma divertida. El coraje es el elemento principal de la seducción, no busques anularle. Como dice Pep Guardiola "Lo arriesgado es no arriesgar". Lo que te debe asustarte es precisamente no tener miedo.

Supongo que alguno me dirá que estos métodos estructurados son más aburridos pero mucho más eficaces. No estoy de acuerdo. Cuando Valdano y Cappa entrenaron al Real Madrid optaron por el método "en la duda coraje" y propugnaron un estilo ofensivo 100% y el equipo no solo ganó la liga, metió míticas goleadas sino que además batió la marca de minutos sin encajar un gol. Marca que 14 años después sigue sin ser superada.

Al final si te diviertes, si disfrutas con lo haces y luchas por tus sueños eres bueno. No necesitas ninguna estructura, te basta con un 15% de teoría, un 35% de instinto y un 50% de coraje.

lunes, 22 de junio de 2009

Jugar sin el balón.



Morrissey - I'm Throwing My Arms Around Paris



En el fútbol saber jugar detrás del balón significa saber jugar cuando no tienes la posesión del balón.

¿Es importante saber jugar sin el balón? Bueno, si tienes arriba a unos fenómenos que te aseguren un gol por cada tiro tal vez puedas dedicarte a mirar a las tías del público cuando tu equipo no tiene el balón. Por contra si tu equipo va justo de calidad tus opciones para ganar pasan por saber jugar sin el balón y no desaprovechar las ocasiones que puedas tener.

Lo mismo sucede con la seducción, si eres guapo, famoso o millonario tal vez puedas descuidar tu juego sin balón. Si no es el caso tus posibilidades dependen de lo que sepas hacer sin el balón en los pies.

¿Qué es en seducción no tener el balón?

La seducción es un juego consistente en causar emociones, tienes el balón cuando eres tú el que provocas emociones, no lo tienes cuando es la mujer quien te las provoca. Saber jugar detrás del balón no es otra cosa que controlar las emociones que una mujer te provoca.

El problema de muchos hombres con las mujeres no es que no tengan una personalidad atractiva sino que no son capaces de mostrarla porque no controlan sus propias sensaciones. Es como si Rafa Nadal se pusiera a jugar al tenis con una venda en los ojos, no es que sea malo es que está ciego, en cuanto se quite la venda va a empezar a ganar todos los puntos. Seducir empieza con aprender a jugar detrás del balón, a controlar tus sentimientos.

Mantener la posición.

El 90% del juego sin balón es mantener la posición. Tus rivales lo saben y se dedicarán todo el partido a sacarte de tu puesto. Se cambiaran de banda, se alejaran, se acercarán, te pondrán nervioso, harán que te confíes, etc.

La posición de una mujer en la seducción es muy parecida a la de un delantero, ya sea más o menos conscientemente hará todo lo posible para que pierdas el control.

Mantener la posición en la seducción es lo que comúnmente se llama mantener el marco (frame). Es decir: mantener la creencia de que eres atractivo y de que eres lo mejor que le puede pasar a la mujer en la vida.

Esta creencia se erosiona en la medida en que te sientas intimidado por la mujer. Intimidar es causar miedo, en este caso una mujer te intimida cuando te infunde el miedo a ser rechazado. Te sientes intimidado por la mujer en la medida en que sientas que no eres capaz de seducirla.

Este miedo puede estar causado deliberadamente por la mujer o puede ser resultado de un comentario bienintencionado de ella, frecuentemente lo que intimida es su simple belleza sin necesidad de que abra la boca.

Este miedo produce en ti una reacción: hacer algo para revelarte como alguien atractivo.

Ese es el fallo. Acabas de perder la posición.

Un defensa pierde la posición cuando el rival logra meterle el miedo y las dudas en el cuerpo entonces empieza a dejar huecos, a llegar tarde a los balones, a hacer faltas continuamente... en una palabra: su comportamiento se vuelve inexplicable. Nadie deliberadamente actuaría así, y es que esa es la clave: no está actuando, está reaccionando. Los delanteros le han conseguido asustar, no se siente seguro y ya no juega sino simplemente reacciona para tapar los agujeros que ve sin ser consciente de que con ello cada vez crea mayores agujeros.

En la seducción pierdes la posición cuando no actúas sino que reaccionas. Ha sucedido algo que te hace dudar de que seas capaz de seducirla así que reaccionas para cambiar la situación, para dejar muy claro que eres atractivo.

A partir de ahora tus chistes dejaran de ser graciosos, tus replicas no tendrán sentido, tu gestos darán vergüenza, etc. ¿Qué ha pasado? Tío, pues que has perdido la posición: no estás actuando sino reaccionando.

Por tanto lo primero que tienes que aprender para jugar sin balón es cómo no perder la posición. Eso lo logras mediante esta dinámica que llamaremos "procedimiento para mantener la posición". (No soy muy dado a bautizar las técnicas pero como continuamente voy a referirme a este procedimiento será mejor si le ponemos nombre)

Procedimiento para mantener la posición.

Pongamos un ejemplo, un hombre está hablando con una mujer y ésta le dice "no salgo con tipos como tú". Frente a esta afirmación estas son las hipótesis:

Comportamiento reactivo. El hombre se siente molesto, enfadado y herido lo que lleva a reaccionar marchándose, insultando (yo tampoco salgo con putas) o soltando una fanfarronería (eso dicen todas hasta que ven mi deportivo).

Comportamiento proactivo. No salgo con tipos como tú dice ella a lo que contesta "pues deberías". No ha habido reacción, no hay temor al rechazo. No te descentra su rechazo.

Comportamiento contrareactivo. Esta es una etapa intermedia que tendrás que atravesar y en la que me detendré para que tú no te detengas en ella más tiempo del inevitable. La cuestión es que una contrareacción es también una reacción. Es decir: hay hombres que cuando se sienten intimidados por las mujeres cobran consciencia de ello y de que no es algo bueno así que buscan hacer algo que transmita la idea de que no están asustados.

Pertenecen a esta categoría todos los que frente a una amenaza de rechazo por la mujer utilizan una frase o una técnica sacada de un gurú de la seducción pensando que esa frase es mágica y que hará que decaigan las resistencias de la mujer de igual modo que las puertas de la cueva se abrían siempre que Alí Babá decía Abracadabra.
Su problema no es lo que dicen, el gurú no miente, esa frase a él le funciona. Tampoco el cómo, ciertamente el aspirante a seductor ha empleado mal la técnica pero eso es más el efecto que la causa. El problema es el por qué: el sujeto estaba intimidado y en lugar de atacar el miedo y destruirlo ha pretendido ocultarlo. Y no es que las mujeres sean muy listas o tengan mucha experiencia descubriendo farsantes (que muchas lo son), el problema es lo mal actor que eres.

Tu enemigo es sentir miedo, no que la mujer lo descubra. Se trata de anular el miedo no de esconderlo, tienes que dejar de ser reactivo y ser contrareactivo no es la solución.

¿Cómo consigo no ser reactivo?

Puede parecer algo místico pero es completamente real. No necesitas aprenderte de memoria largas rutinas sino que lo que necesitas es aprender a controlar tus emociones. Aprender que cuando te sientes intimidado es esa sensación de miedo tu enemigo. Debes combatirla y destruirla, entonces experimentarás una enorme claridad y se te ocurrirá una respuesta mejor que te hará sentir como la reencarnación de Casanova. Suena místico pero es la jodida verdad.

El esquema es este:

1) Aparece la intimidación.
Te acercas a una mujer atractiva, dices algo y ella te responde "Pero tío, quién te ha dicho que vengas"
Entonces te sientes mal, muy mal. Ha pasado justo lo que te temías ahora el miedo te empuja a salir corriendo y no parar hasta llegar a casa, la ira a arrancarle la cabeza, la rabia a hacer algo que demuestre que eres atractivo y marcharte dejándola lamentándose por su torpeza, etc.

2) Identificas la intimidación como tu enemigo.
Te das cuenta de que te sientes intimidado por la respuesta de la mujer. Pero en lugar de machacarte la cabeza buscando algo que te deje en buen lugar identificas tus sentimientos de miedo, ira o rabia como tus auténticos enemigos y buscas suprimirlos.

3) Mantienes el control.
Eliminada la intimidación entras en un estado de calma y relajación en el que te es fácil dar con una buena respuesta. Algo tipo:
- Quién te ha venido que vengas.
- Nadie, he venido libre y sin coacción porque me encantan tus ojos y quiero conocerte.

Esta es la idea esencial del juego sin balón. A continuación voy a desarrollar esta idea exponiendo los obstáculos principales que aparecen en el juego sin balón y cómo mantener la posición.

Confianza en el conjunto.

En el fútbol una de las claves para mantener la posición es la confianza en tus compañeros. Pongamos que eres central, mientras el delantero esté en el centro del campo no te asusta porque le tienes controlado. Él lo sabe y se echa hacia la banda con lo que crea una situación de peligro porque ya no le controlas. Así te pone a prueba, si le sigues perdiendo la posición demuestras que le tienes miedo, si mantienes la posición lo que demuestras es que tienes confianza en tu compañero del lateral. Aunque el delantero escape a tu control no te asustas porque sabes que está en la zona de influencia de un compañero solvente. Un jugador fuera de tu área de control es un peligro potencial, pero como tienes confianza en tus compañeros sabes que ese peligro no se va a materializar.

El esquema es parecido con la seducción, se trata de que tu personalidad juegue en equipo. Supongamos que durante una interacción sale a relucir una cualidad tuya que no es muy atractiva (por ejemplo: te has descuidado y tienes una pequeña barriga). Ante este supuesto muchos hombres corren a excusar su barriga o a buscar otra cosa con la que compensar el defecto. Algo como meter barriga y contener la respiración para que parezca que tienes unos buenos abdominales, o comentar "si debería hacer más ejercicio, pero es que cuando tienes un deportivo en el garaje nunca quieres ir andando".

Patético.

Han perdido la posición clarísimamente, o tú crees que al hablar esas personas pensaban que eran atractivas y que estar con ellos era lo mejor que podía pasarle a una mujer.

En estos casos lo que tienes que hacer es aplicar el procedimiento para mantener la posición y darte cuenta de que tú problema no es la barriga sino la reacción que el comentario de la mujer ha producido en ti. No tienes que buscar algo con lo que compensar ese defecto sino que tienes que atacar esa sensación de miedo que la chica (ayudada por tus grasas) te ha producido. Y esa sensación se anula recordando que tal vez estés algo gordo pero que sigues siendo lo mejor que le puede pasar a una mujer porque eres simpático, interesante, divertido...

En estos casos si logras mantener la posición te descubrirás riéndote de la barriga que te ha salido, de lo mal que bailas o de lo calvo que te estás quedando. La mujer estará más centrada de tu seguridad que tu barriga, estará sorprendida de cómo has mantenido la confianza en una situación en la que el común de los mortales se pone a llorar.

Presión.

Mantener la posición es lo principal en el juego detrás del balón, pero no siempre es suficiente. Hay equipos que al ver que mantienes la posición se quedan sin alternativas y pierden la pelota. Pero otros no, los grandes equipos son capaces de retener la bola y jugarla a la espera de que cometas algún fallo.

Lo mismo con las mujeres. Hay mujeres que al ver que no pierdes la posición desisten, otras no, incluso lo intentan con más fuerza. La solución en esos casos es aumentar la presión, no solo mantener la posición sino además presionar al rival para que no pueda mover fácilmente el balón.

La presión en la seducción se resume en esta frase: nunca permitas a una mujer algo que no le permitirías si fuera fea y no hagas nada que no harías si no fuera guapa.

La forma en las mujeres intentan conseguir validación low cost es o bien atacándonos o bien quejándose. Llamo validación low cost a la validación que las mujeres quieren conseguir sin riesgo, sin mostrar su personalidad sin implicarse en la conversación.

Eso es algo que logran por dos medios, el primero metiéndose con los hombres, reprochándoles algo para que ellos se sientan poco atractivos e intenten hacer algo para obtener la aprobación de la mujer.

Frente a estos ataques lo primero pasa por mantener la posición. Atacar la sensación de que estás perdiendo a la chica. Anulado este sentimiento sientes una claridad que habitualmente te lleva a reírte de ti mismo, es la parte que hemos visto al hablar de confianza en el equipo. Pero hay veces que lo que sientes no es miedo al rechazo pero tampoco te apetece reírte de ti mismo, lo que sientes es que el comportamiento de la mujer es inaceptable, que podrá estar muy buena pero que la forma en la que se está comportando es completamente intolerable. El primer comentario fue gracioso, con el segundo empezaba a ser cansina, el tercero ya era demasiado. Entonces dices algo para dejar claro que ni te intimida su belleza ni aceptas su comportamiento. (Enfoca los negs de esta manera).

La otra forma en la que las mujeres reclaman atención low cost es quejándose. Son los supuestos en los que no son el centro de atención y empiezan a comportarse como un niño pequeño al que sus padres no prestan atención: se quejan, magnifican todos su males, no escuchan sino para añadir algo más grave, etc.

En estos casos muchos hombres corren a consolar a la mujer pensando que es su momento para ganársela. Pero lo que están haciendo es regalarle su marco. ¿Harían lo mismo con una mujer fea? o pensarían que menuda pesada que además de fea es un coñazo. Bueno, pues en estos casos tienes que aplicar el procedimiento para mantener la posición y entonces verás como la mujer es muy guapa pero resulta insoportable tanta egolatría así que optarás por ignorarla, no hacer caso de sus quejas y lágrimas de cocodrilo.

Contraataque.

En el fútbol un buen contraataque es lo que separa una situación de peligro de una inmejorable ocasión para atacar. Es lo que en la cultura Zen se define como usar la fuerza de tu rival para derribarle, al atacar se dejan espacios saber explotar estos espacios es muy importante en fútbol y en seducción.

El contraataque en seducción es el reframe que podemos traducir como reenmarco. Reenmarcar es cambiar el marco, la forma en que percibimos una realidad. La realidad no varía objetivamente pero si subjetivamente. El tamaño de un edificio es siempre el mismo pero parecerá inmenso al lado de la caseta de un perro e insignificante al lado de las Torres Petronas.

Con el reenmarco no solo superas sus trampas (mantienes la posición) sino que erosionas su posición, haces que tiemblen sus cimientos. Ya no puede dedicarse a jugar con tus emociones porque no controla completamente las suyas.

En seducción el reenmarco lo haces para mantener la idea que eres atractivo y que estar contigo es lo mejor que puede pasarle a la chica y al mismo tiempo erosionar su posición haciendo que ella se cuestione su atractivo.Te reafirmas como alguien atractivo y le metes a ella la duda de si ella es lo suficientemente atractiva para ti.

El reenmarco puede hacerse, fundamentalmente, por tres vías. Lo que voy a explicar a través de un ejemplo que aparentemente no tiene contenido seductor pero que es en estos casos en los que más importante es mantener el marco de que eres atractivo. Un ejemplo varios reenmarcos.

Reenmarco por contenido.

- ¿Te molesto?
- Un poco. Estaba acabando unos asuntos de trabajo.
- Pues vaya pringao. Hay que ser tonto para quedarte en casa un día como hoy.
- ¿Me estás proponiendo algo? Mmm, me lo tendré que pensar ¿Qué llevas puesto?

Gracias al reenmarco su frase ya no significa un reproche sino una invitación. Yo ya no soy el aburrido sino el invitado, ella pasa a temer si lo está intentando demasiado.

Reenmarco por contexto.

- ¿Te molesto?
- Un poco. Estaba acabando unos asuntos de trabajo.
- Pues vaya pringao. Hay que ser tonto para quedarte en casa un día como hoy.
- Tú ríete pero ya verás cuando te vea. Te recomiendo que me evites una temporadita.

En esta ocasión cambio el contexto para dejar de ser un tipo aburrido y pasar a ser una persona a la que le están interrumpiendo.

Reenmarco por zoom

- ¿Te molesto?
- Un poco. Estaba acabando unos asuntos de trabajo.
- Pues vaya pringao. Hay que ser tonto para quedarte en casa un día como hoy.
- Vaya muchas gracias, es justo lo que necesitaba oír ahora.

Ahora he le hecho ver su comportamiento desde otro punto de vista haciendo que se sienta egoista. Yo no soy un aburrido, es ella que es una desconsiderada.

Dormir el partido.

En ocasiones cuando un equipo va ganando y no le interesa cansarse mucho de cara al próximo partido lo que hace es dormir el partido con el objetivo de que el tiempo pase sin crear y sin que te creen ocasiones de peligro. Cuando un equipo hace esto su significado es claro: si por ellos fuera el partido acabaría ahora mismo, me vale el resultado.

Como equipo ganador esta técnica solo la empleas cuando vas ganando, si te encierras en el área para no ser goleado entonces eres un perdedor. Es muy importante que recuerdes esta diferencia porque hay hombres que le entregan la iniciativa a la mujer por miedo a ser rechazados, porque no se atreven a mostrar interés. Cuidado con la diferencia porque es básica.

Las mujeres se lo piensan mucho antes de llegar a un nivel sexual. Pero hay veces que en que se pasan. En esos casos la estrategia es dormir el partido y dejar pasar el tiempo. Es la única forma de mantener el marco de soy atractivo y estar contigo es lo mejor que puede pasarle a la chica. Si la chica duda más allá de lo razonable tú das un paso atrás, dejas de intentarlo y dices "tengo opciones con tantas mujeres que no voy a intentarlo más contigo. Tú por contra estás perdiendo la oportunidad de tu vida"

Cuando un equipo duerme el partido es porque no necesita hacer nada más para ganar, por contra es su rival el que tiene mover ficha para obtener un resultado postivo.

¿Cómo saber cuándo dormir el partido? Aplica el esquema de mantener la posición, si el sentimiento que experimentas libre de coacciones externas es el de aburrimiento entonces deja de intentar avances y que juegue ella. Y recuerda no duermas nunca el partido por miedo a mostrar interés.

Jugar sin el balón con el balón en los pies.

Este concepto es mucho más fácil de lo que parece.

En el fútbol el que un equipo tenga la posesión del balón no significa que tenga carta libre para atacar sin control. Esto no es un partido de patio de colegio en el que todos pueden subir al ataque impunemente. En el fútbol moderno se guarda la posición incluso cuando se ataca. Es lo que se llama jugar sin el balón con el balón en los pies.

La esencia es la misma: no perder la posición por razones tanto ofensivas como defensivas. Ofensivas porque si todo el equipo corre hacia el balón se formará una montonera de gente en la que será muy fácil perder la posesión del balón por contra manteniendo tu posición obligas al rival a dispersarse por todo el campo favoreciendo que aparezcan huecos. Defensivamente porque no te tienes que cubrir frente a un eventual contraataque del rival.

En la seducción el ego te la puede jugar de dos maneras. Primero haciéndote creer que no eres atractivo y sintiendo que necesitas hacer algo para ser percibido como alguien interesante. Segundo, cuando tienes ocasión de mostrar un aspecto tuyo atractivo. Del primero ya he hablado, me centraré en el segundo.

Supongamos que estás con una mujer muy atractiva y ella comenta que la cosa que más le gusta en este mundo son los hombres que saltan en paracaídas. Y da la casualidad de que tú eres el campeón nacional de paracaidismo. ¿Percibes la tentación? Te sientes empujado a hablar de tus logros y conquistas en la materia del salto con paracaídas. Sin embargo la mujer se limita a sonreír y poco más. ¿Qué ha pasado? Pues que has perdido el marco de ser el premio. Le has entregado gustosamente el marco de ser el premio a ella porque te creías lo suficientemente atractivo para pagar el precio. Lo que has hecho es decir: tú eres el premio pero no me importa porque estoy a tu altura. Esta estrategia no funciona.

¿Cuál es el comportamiento correcto? Lo primero mantener la posición, es decir: resistirse al impulso de impresionar a la mujer. Este es el fallo y la razón por la que pierdes el marco. ¿Le gustan los paracaidistas? ¿y qué? siempre estuvo claro que el atractivo eras tú, lo que faltaba por saber era si ella lo era también.

No te dejes llevar por la tentación de la satisfacción inmediata y no presumas. Anula esa sensación y, como dije antes, sentirás una sensación de claridad y dirás respuestas tan buenas como "Anda, ¿en serio te gusta el paracaidismo? Yo lo practico desde pequeño ¿alguna vez lo has probado?" Esta es una buena respuesta porque no es la respuesta de alguien que busque impresionar sino de una persona interesada, alguien que ha visto un motivo en la mujer por el que quiere conocerla mejor.

El descubrir que a una mujer le gusta algún rasgo tuyo no debes emplearlo para producir atracción, para impresionarla, sino para producir una conexión, para buscar un punto en común entre los dos. Una regla básica de la seducción.

miércoles, 17 de junio de 2009

Tipos de interés.


Zero de Yeah, yeah, yeahs.




Supongo que como seductor debo acostumbrarme a buscar el lado bueno de las cosas. Así que cuando estás en París pero no vas poder salir de la habitación del hotel te pones a pensar qué hacer. Podría hacer como las putas en los sesenta, salir al pasillo y esperar que pase alguien apeticible. Mientras se me ocurre alguna idea mejor pongo la tele francesa y veo a Neil Strauss en ella. No me gusta la tele pero, después de todo, las reglas están para saltárselas, el plan del pasillo podía esperar. Era un programa en el que entrevistan a varias personas a la vez buscando que interactúen entre ellos. Style estaba promocionando su nuevo libro Rules of the Game, en España Domina el método en 30 días (en Francia 30 jours pour séduire / Confessions d'un Virtuose de la Drague) y junto a él estaba el cómico francés Elie Semoun. En un momento de la entrevista le preguntaron a Semoun su opinión sobre las ideas de Style y contestó una frase para enmarcar, dijo que las mujeres por naturaleza desconfían de los hombres y que para seducirlas en lugar de hacer el gran juego directamente primero hay que ganarse su confianza. A Neil Strauss que estuvo todo el programa bastante acartonado no le quedó otra que darle la razón y desear que ese tío no escribiera libros de seducción porque si no nadie compraría el suyo.

La frase de Semoun sintetiza una idea que es esencial para entender todo lo relativo a las manifestaciones de interés (lo que se suele llamar SOIs o ADIs) pero yo prefiero llamar piropo.

El otro día un lector (en concreto Tuyyoya) me pedía ayuda para que sus piropos le funcionaran. Yo le pregunté a qué llamaba que un piropo funcionara. Y ahora os repito la pregunta a vosotros ¿qué tiene que pasar para que un piropo funcione?

Para mi la respuesta es clara: un piropo funciona en la medida en que logra reducir la natural desconfianza que las mujeres sienten hacia un hombre que pretende ligar con ellas.

Las mujeres quieren ser seducidas, no tengo la menor duda, pero no quieren ser engañadas. Y ese temor a ser engañadas les lleva a desconfiar de los hombres y a llenar de obstáculos el camino hacia la seducción. La función de un piropo es allanar el camino haciendo desaparecer los obstáculos mostrándonos como hombres interesados en ella, hombres que ven en ella a una mujer especial, diferente y mejor a las demás.

Y partiendo de esa base construye los piropos pensando en una sola idea: transmitir a la mujer la idea de que te interesas por ella porque es especial, diferente y mejor a las demás.

La razón por la que a muchos hombres no les funcionan los poderes es porque están más pendiente del para qué que del por qué. Es decir, sueltan los piropos con el objetivo de obtener la validación de la mujer ya sea convirtiéndose en sus perritos falderos dispuestos a aplaudirle todo o bien en plan perdonavidas ensalzando sus virtudes pero dejando bien claro que ellos son mejores.

Un piropo no es algo que vaya aumentar tu atractivo, no. Un piropo es algo que explica por qué estás ahí y por qué quieres ir a más. Un piropo lo dices pensando en el por qué (te piropeo porque eres especial) no en el para qué (te piropeo para que veas que soy atractivo). Con los piropos no se trata de ser tú el guapo sino que lo sea ella.

La posición de valor.

Eso de que para decir un piropo hay que partir de una posición de valor es mentira. Hay que partir de una situación de credibilidad. Como he explicado un piropo busca vencer las resistencias de una mujer transmitiendo tu creencia de que es especial. Si no suenas creíble lo único que vas a conseguir es empeorarlo todo.

Conocí una chica que me comentó que una vez estaba con un chico y la cosa iba francamente bien. Entonces él se puso a recitarle poemas extremadamente bellos. Ella cogió el bolso y salió corriendo. ¿Qué pasó? Que ese hombre sonó del todo menos creíble, apenas conocía a la mujer como para ponerse a recitar poemas de amor. Estaba muy claro que él no tenía más interés en ella que como un agujero a rellenar. Partía de una posición de valor: la cita iba muy bien; el piropo era muy bueno: poesía digna de un profesional (si es que en el siglo XXI aún quedan profesionales de la poesía) pero le falló la genuinidad y chico, eso es clave cuando hablamos de piropos.

Lo que tiene más sentido es la regla de que la mujer se gane el piropo. Eso sí, interpretada de una forma muy diferente a lo que suele verse por los foros.

Son muchos los que defienden que no debe piropearse a una mujer hasta que se han percibido IDIs o IOIs (llámalos como quieras). Me parece una idea bastante IDIota. De lo que sí se trata es de piropear sólo cuando has visto algo en la mujer susceptible de ser piropeado. Si una mujer se comporta contigo como una auténtica zorra piropearla no conducirá a ningún resultado positivo. Pero no porque no partas de una situación de valor sino por falta de genuinidad: cómo es posible que un hombre mínimamente equilibrado sienta atracción genuina hacia una mujer que le desprecia.

Es una idea que ya comenté anteriormente, la única señal de que le gusto a la mujer que tengo en cuenta es que ella se revele tal cual es, que invierta en la conversación mostrando su personalidad y su manera de ser. Es eso lo que persigo y valoro. Que la mujer me haga morritos, que se toque el pelo o que dilate las pupilas no le doy especial importancia. Ya no es solo que puedan ser falsas señales (ver señales equivocadas I ¿eres fácil de seducir? ) es simplemente congruencia: tengo el suficiente éxito con las mujeres como para emocionarme por el hecho de tener a una mujer detrás de mi, en su lugar prefiero pasar un buen rato con una mujer. No busco una fan, busco una compañera con la que caminar por la vida unas horas, días o tal vez años.

En consecuencia, no es que piropee porque esté en una situación de valor, sucede que como la mujer ha invertido en la interacción he podido apreciar en ella detalles que halagar.

Comenzar por un piropo.

Todo lo que he dicho... ¿significa que no puedo abrir por un piropo? No, significa que si dices un piropo en el minuto 5, 10, 60 ó 2880 (que son 2 días) tendrás que ser coherente con lo que ha sucedido en esos 5, 10, 60 ó 2880 minutos.

Cuando abres con un piropo no puede ser coherente con lo que ha sucedido porque no ha sucedido nada (aún) pero sí puedes ser coherente con tu manera de ser. Volvemos a lo de antes: no confundir el para qué con el por qué. No se trata de comenzar con un piropo para que la chica te vea como alguien atractivo y no te rechace sino comenzar con un piropo porque eres una persona social interesada en conocer a esa mujer por el motivo que transmite el piropo. Así logras vencer su natural desconfianza hacia los desconocidos que se acercan a ligar con ella. No se trata de que piense que eres atractivo sino de que no hay motivo para desconfiar de ti.

Al abrir con un piropo no buscas generar atracción sino ser percibido como alguien sociable e interesado en conocerla por el motivo que expresa el piropo. Esto se demuestra en la forma en que reaccionas a su respuesta. Quieres socializar y una negativa de la mujer no te deprime sino que empiezas el juego. Es aquí donde cobra sentido esa frase de Zan Perrion de comportarse como si hablara marciano cuando una mujer te dice que no.

Coherencia= proporcionalidad.

Una forma, quizá la mejor, de ver cuando en un piropo prevalece el para qué frente al por qué es analizar su proporcionalidad con relación al momento de la interacción.

Un piropo tiene que ser coherente a lo que acaba de suceder. Se trata de eliminar barreras y eso solo se logra siendo proporcional a lo que ha sucedido, de lo contrario la mujer sospechará que todo es un plan preconcebido y artificial.

De modo esquemático (y por tanto un poco reduccionista) un piropo según el momento puede transmitir estas sensaciones:

1) Eres especial, quiero conocerte. Al principio, no la conoces. Intuyes que la chica es especial basándote en algún rasgo suyo. Pretendes iniciar una conversación con ella.

2) Eres especial, quiero conocerte mejor. Ya has hablado con ella y tu piropo refleja que hay entre los dos un principio de conexión. Se trata de mantener una charla profunda en la que mostrar vuestras personalidades.

3) Eres especial, me alegra estar contigo. Ya la has conocido bien y puedes apreciar su personalidad. Se trata de empezar una relación (que no necesariamente tiene que ser larga), de llegar al nivel sexual.

Y por último, la gran pregunta, qué piropear.

Mira este anuncio.


Esto es lo que hay que piropear: lo que te hace especial, es lo que te hace diferente. Coge eso y di que es maravillosa precisamente en eso en que es especial.

Aprende a ver cosas diferentes en la forma de ser de las mujeres. Puede ser algo de su forma de vestir, de relacionarse o su fabuloso culo. El caso es que te acostumbres a buscar lo que hace que para ti esa mujer sea especial y lo valores.


Anexo.

La seducción de una persona y de masas tienen muchos rasgos comunes. Uno de ellos es la confianza, de igual manera que no puedes pretender que una mujer se acueste contigo si no confía en ti no puedes pretender ganar unas elecciones si la gente no se fía de ti. Este artículo de John Carlin sobre los problemas del Premier británico creo que os será muy útil para valorar la importancia de ser uno mismo. (Atención a la cita de Shakespeare. Espectacular)
La Tragedia de Brown
Por cierto John Carlin es autor de un libro magistral llamado El Factor Humano sobre cómo Mandela consiguió reconciliar a una nación con algo tan intranscendente como un partido de Rugby. Un libro que no solo os hará mejores seductores sino también mejores personas, dos cosas que, desgraciadamente, no siempre van juntas.

lunes, 25 de mayo de 2009

Ser tú mismo


God help the girl es el proyecto paralelo a Belle & Sebastian de Stuart Murdoch. Es una experiencia musical y cinematográfica, el disco sale a la venta en junio, la película no se rodará hasta el 2010. Come Monday Night es el primer single y, tal vez, un avance de por dónde irá la película.



Sé tú mismo. El consejo que prácticamente toda mujer da a un hombre que le pide consejo sobre como ligar.
Qué esconde esta afirmación. ¿Es cierto que es una mentira?

Una de las mayores imposturas de la autodenominada comunidad de la seducción es que una mujer nunca te dirá cómo seducirla. Eso es una completa mentira. Las únicas mujeres que logran no comunicar a un hombre cómo quieren ser seducidas son las femmes fatales, mujeres que provocan tal desconcierto en sus "víctimas" que no saben ni por asomo qué hacer para atraerlas convirtiéndose así en una marioneta en manos de esas terribles mujeres. Y estarás de acuerdo conmigo que femmes fatales en este mundo hay pocas.

La realidad es que una mujer sí te dice cómo quiere que la seduzcas, la clave es que seas lo suficientemente listo como para que te enteres. Porque una cosa sí que es cierta: una mujer no te va a decir abiertamente cómo seducirla sino que dejará caer las pistas para ver si eres lo suficientemente hábil como para recoger las piezas y juntar el puzzle.

Partiendo de esta base pregunto ¿sirve de algo el consejo que prácticamente toda mujer nos da de ser uno mismo? Respuesta rotunda: es el mejor consejo que te pueden dar en la vida, si eres capaz de descifrarlo.

La razón por la que mucha gente es incapaz de descifrar este consejo es porque creen que la mujer te está diciendo lo que le gustaría que le hicieran cuando en realidad lo que está diciendo es lo que NO le gustan que le hagan, y eso que no le gusta es que los hombres no sean ellos mismos al ligar con ella, dicho de otra manera: que le engañen.

La clave no es tanto que seas tu mismo sino que no seas lo que no eres. Se trata de ser genuino. Lo que la mujer te está diciendo es que para seducirla puedes ser cualquier cosa siempre que seas genuino o, dicho de otra manera, que siendo cualquier cosa supuestamente atractiva si no eres genuino no lograrás seducirla.

Es por esto por lo que Juggler me gusta tanto, porque en lugar de aburrirte con trucos que (supuestamente) te convertirán en alguien atractivo se centra en enseñarte a establecer conexiones genuinas con las mujeres. No olvides esta regla: hagas lo que hagas, si no pareces genuino no lograrás nada.

Entonces ¿por qué no tengo éxito con las mujeres? soy genuino, me comporto tal cual soy y no me como un rosco.

Lo primero, ¿seguro que siempre eres tu mismo? ¿seguro que alguna vez no tratas de aparentar ser otra cosa de la que eres? ¿nunca te has hecho pasar por quien no eres? Pero dejemos esto porque en el fondo no es tan importante.

Lo verdaderamente importante es que la gente sin éxito entre las mujeres es gente que es son ellos mismos pero por defecto no por convicción. Es decir: son lo que son porque no se atreven a ser otra cosa, no porque hayan decidido ser de esa manera y estén dispuestos a llegar hasta el fin defendiendo su elección.

Si la primera parte de ser uno mismo es actuar genuinamente la segunda parte es que actúes genuinamente por convicción.

Tú problema no es de juego externo, lo que eres, sino de juego interno. Con las mujeres o no te atreves a ser el que quieres o no te atreves a dar un paso adelante y decir: no solo soy lo que quiero sino que además voy a serlo aunque a ti no te guste.

Ser tú mismo es más una cuestión de juego interno que de externo.

Resulta esencial para seducir la fe en lo que uno hace pero no en el sentido de que pienses que el estilo de vida que llevas es atractivo para las mujeres sino en el sentido de que vives la vida que quieres vivir y que trabajas para lograr lo que siempre has querido ser.

Seducir una mujer algo mentalmente muy duro. Analizado de forma fría seducir es enviar una solicitud a una mujer para acostarnos con ella. Ella examina la solicitud, nos hace preguntas para comprobar si reunimos el nivel exigido, incluso nos pone a prueba para ver si es verdad lo que decimos o pura palabrería. Todo ello produce mucho desgaste porque es inevitable que te empiecen a venir a la cabeza dudas sobre tu atractivo, que te empieces a sentir mal contigo mismo, a cuestionarte absolutamente todo lo que eres en la vida.

Para seducir con éxito es clave que tengas la profunda y completa convicción en que eres atractivo. Solamente de esta manera serás capaz de superar el suplicio que puede ser llegar a seducir a una mujer.

Y este nivel de convicción solo se alcanza siendo tú mismo.

Solo si escoges ser la persona que verdaderamente quieres ser, si en la vida tomas las decisiones que quieres tomar no las que las que la sociedad, las mujeres o un libro de seducción te impongan. Porque todas estas imposiciones acaban cayendo como un castillo de naipes en cuanto tienes una mujer a menos de medio metro. Es como una casa frente a un huracán, si tiene buenos cimientos aguantará, si solo está en la superficie no resistirá ni los primeros vientos. Igualmente solo conseguirás tener una convicción a prueba de huracanes si has escogido un estilo de vida, unos objetivos que no cambiarías por ninguno otro.

Recordar esto es muy importante cuando salgan dudas, porque dudas saldrán siempre. Recordar que puede que lo que estés haciendo no sea atractivo, entendiendo por atractivo que a ella le guste, pero es que esta no es la cuestión, la cuestión es si tú realmente libre de toda coacción femenina realmente deseas hacer ello que ella cuestiona. Si lo deseas hacer adelante con ello, y si a la chica no le gusta pues bueno qué le vamos a hacer.

Supongo que alguna vez habrás oído la expresión de que el marco más fuerte es el que se impone. Esta frase no significa otra cosa más que si logras mantener la convicción en que lo que haces es correcto superando todos los obstáculos y trampas que aparezcan sin dudar lograrás que la otra persona te dé la razón.

Para entender este concepto fue revelador conocer la historia de un cocinero. Hablaba de cómo al principio su cocina tenía pocos seguidores y los problemas que atravesaba su restaurante. "Todo el mundo nos decía que éramos tipos con talento y que si nos dejábamos de tanta innovación y sofisticación tendríamos el restaurante lleno todos los días. Y como nunca les hacíamos caso la gente decía que él éxito nos daba igual, que despreciábamos el dinero. No es cierto, claro que nos importaba el éxito. Es un restaurante, sin público no se sostiene. La cuestión era que no nos importaba tanto como para renunciar a la cocina que nos apasionaba. Estábamos haciendo lo que queríamos hacer, éramos felices haciéndolo, mientras tuviéramos lo justo para seguir abiertos otro año más ¿qué problema había?"

El hombre en cuestión se llama Ferran Adrià, hoy es el mejor cocinero del mundo y conseguir mesa en su restaurante es algo más complicado que cenar con los Obama en la Casa Blanca.

Comentándo la historia con una mujer dije que habría que inventar una regla que resumiera la filosofía de Adrià y tatuársela a todo el mundo para que no la olvidaran nunca. Una mujer muy atractiva (e inteligente) que había escuchado la conversación con interés dijo: esa filosofía ya existe, se llama ser tú mismo.

Para que luego digan que las mujeres no te dicen como seducirlas.

viernes, 15 de mayo de 2009

Seducir a pequeños tragos



Ya se acerca el 25 de mayo, fecha en que saldrá a la venta en todo el munco Wolfang Amadeus Phoenix, lo nuevo de Phoenix que seguro que es uno de los discos del año. Después de regalarnos 1901 (regalarnos en sentido literal porque puedes podías descargarla gratis en su web ) nos llega Lisztomania, su primer single.



Uno de los conceptos claves de Zan Perrion, tal vez el más importante de su modelo de seducción, es la regla de la indiferencia al resultado; principio que el propio Zan Perrion define como estar abierto a todas las posibilidades pero sin vincularse a ningún resultado.

A esta regla le sucede como a la mayor parte de las ideas del canadiense (estadounidense para algunos no muy hábiles con la geografía), no es algo que pueda entenderse a la primera sino que requiere de cierta experiencia. Para ayudaros a captar esta idea que yo considero magistral he desarrollado la idea de la seducción a pequeños tragos, no tan magistral me temo.

Imagínate al típico aficionado al vino que bebe poco a poco saboreando cada trago. Compáralo ahora con alguien que se bebe toda la copa de un solo trago. ¿Cual dirías que es la diferencia entre los dos?

El que bebe de un solo trago actúa movido por obtener un resultado (emborracharse, ganar una apuesta, arruinarse, etc.) de modo que si se acaba la bebida antes de lograr su objetivo se decepcionará. Añádele que como él lo sabe a medida que la botella vaya descendiendo y vea que se dificulta lograr su objetivo se irá poniendo más nervioso.

Por contra el que bebe poco a poco no es que le dé igual lo que quede en la botella, si le gusta el vino deseará que no se acabe nunca. Lo que define su posición es que ese deseo evidente de que el buen vino no se acabe nunca no le impide saborear y disfrutar de cada trago. Para él lo importante es disfrutar del vino, y sabe que eso es algo que puede lograrse con un simple vaso de vino.

Ahora quiero que apliques el modelo de beber a tragos cortos a la seducción.

Ello no significa seducir despacio sino ser capaz de disfrutar cada momento de la seducción con independencia de lo que venga después, incluso cuando no venga nada después, cuando no pases de la fase en la que estás.

La indiferencia al resultado no es tanto que te de igual ganar o perder sino que lo que puedas haber perdido no te impida disfrutar de lo que hayas logrado, por muy poco que sea. Cuando a un amante del vino le ofreces una copa para que pruebe tu vino no se parará a preguntarse si luego le vas a ofrecer más, si se va a poder quedar con la botella o si podrá comprarse una él. Se entrega con pasión a disfrutar del momento, a saborear el vino y luego, luego ya habrá tiempo para pensar qué hacer.

Con la seducción tienes que hacer lo mismo. Por muy ridículo que sea el paso que da aprende a saborearlo con independencia de que luego puedas avanzar más o te vayas a tener que conformar con lo que has hecho.

Hace unas semanas, me acerqué a una mujer y me rechazó al primer minuto. Cuando volví con mis amigos uno de ellos me comentó "es que no has te has dado cuenta de que no había nada que hacer" y yo le contesté "claro que me he dado cuenta, pero la tentación era demasiado grande como para ignorarla". Yo había percibido por el contexto y la forma de actuar que esa mujer no quería ligar pero decidí acercarme porque esa mujer me estimulaba y me apetecía hacer la prueba. Es algo difícil de explicar, podría decirse que igual que no sabes lo bueno (o malo) que es un grupo hasta que lo ves en directo con las mujeres nunca sabes lo maravillosas que son (o no) hasta que intentas seducirlas. Me sucedía que no me importaba ser rechazado si ese era el precio que debía pagar para conocer a esa mujer. Ser rechazado me daba un poco igual, lo que realmente me importaba era descubrir esa mujer. Había llegado a un estado en el que ser rechazado no me impedía disfrutar de lo que había hecho. Pero si no hiciste nada ¡si te rechazó al minuto! Claro que hice algo, una cosa muy difícil de hacer y muy satisfactoria: actuar conforme a mis ideales, no dejar que el miedo al fracaso me coaccione y haga que me desvíe del camino que quiero recorrer. ¿Te parece poco? Ser fiel a uno mismo es de las cosas más placenteras que hay en la vida.

Todas las etapas de la seducción tienen su valor, algo con lo que disfrutar mucho antes de llegar al nivel sexual. Al abrir está la satisfacción de estar siguiendo tus ideales, al conversar porque es mejor estar ahí con ella aunque solo sea hablando que en una esquina con una copa mirando con cara de tonto el culo a las go-gós, al conocer su personalidad porque es fabuloso descubrir lo distinta y fascinante que es la gente, y así con todo lo que en la seducción no es sexo.

Se trata de aprender a olvidarte de preguntarte continuamente ¿y después qué? sino entregarte al momento, a saborear lo que has logrado. Actuar de esta manera es actuar como un hombre que ama a las mujeres y como dice el otro gran concepto de Zan Perrion las mujeres aman a los hombres que aman a las mujeres.

El otro día a raíz de la boda de un amigo le preguntaron qué se siente al asumir que en lo que te queda de vida no vas a estar con otra mujer (en principio claro). Luego me hicieron la misma pregunta a mí, y por sus caras debían esperar que dijera que no pensaba casarme nunca. Lo que dije, y siento realmente, es que no tendría especial problema en limitar mi vida sexual a una sola mujer, que lo que verdaderamente añoraría es plantarme delante de una desconocida e irla conociendo poco a poco, descubrir su belleza paso a paso disfrutando de cada momento de la seducción. Renunciar a estar borracho no será duro, renunciar a saborear un buen vino, eso lo echaré de menos siempre.

domingo, 3 de mayo de 2009

Push and Pull.


Push and Pull, empujar y tirar. ¿Quién dijo que tirando y empujando no se podía aumentar la atracción?

Little Bribes, lo nuevo de Death cab for cutie.Qué bien suenan en directo.


Swinggcat no es un autor que goce de gran predicamento entre los seductores naturales. De él se dice que su método está demasiado enconsertado y que es artificial. Estas críticas tienen mucho de ciertas pero, a diferencia de otros muchos autores de la primera época de la llamada Comunidad de la Seducción, es posible flexibilizar sus técnicas y si las sabes adaptar al estilo natural Swinggcat puede ser de una utilidad inmensa.

Este artículo sigue esta concepción: no me limito a explicar qué es el Push and Pull sino que hablo también de cómo enfoco yo el uso de esta técnica. Supongo que alguno habrá que hubiera preferido que me hubiera ceñido más al original pero espero que entienda que eso hubiera sido traicionar la forma en que veo la seducción.

¿Qué?
El Push and Pull es combinar en una misma frase aprobación y rechazo.
Para explicarlo te propongo este ejemplo. Imagínate que profesor te llama para decirte que has suspendido la asignatura pero como es un suspenso muy ajustado te propone una pequeña prueba para que, si la apruebas, evites tener que examinarte en septiembre. El push and pull es lo mismo: un suspenso reversible y no definitivo.

Esta es la esencia del push and pull: la condicionalidad, la posibilidad de revertir la situación. El push and pull es alejar a la chica porque la suspendes pero es también acercarla porque dejas abierta la puerta a que apruebe.

Ejemplos del propio Swinggcat (para leer el original pulsa aquí)
1) "Tienes una cara muy bonita... pero cuando frunces la frente pareces 20 años mayor... botox querida."
2) - "Tienes una sonrisa muy bonita. Deberías sonreír más. Cuando sonríes pareces contenta y alegre en lugar de tan seria y dominante"
- ¿Parezco seria y dominante?
- Repitiendo: "Tienes una sonrisa muy bonita. Deberías sonreír más"
3) "Tienes un cuerpo muy bonito. Parece el de una estatua. Pero cuando cruzas los brazos pareces una mujer mayor, con sobrepeso y un mal caso de escoliosis."

¿Cómo?
El cómo es el 90% del push and pull, los ejemplos de antes son basura con la mala entonación y frases mucho más bestiales funcionarían bien dichas. El tono adecuado es uno que transmita diversión, un poco burlón pero sin llegar al mal rollo. Se trata de transmitir la idea de "ya veo que te gusta ir de dura, pues cuidado porque a mi me gusta tontear" Es algo que se adquiere con la práctica y sobre lo que poco más se puede decir.

Más interesante es otra cuestión relativa al cómo, que es la de dejar abierta una salida. El push and pull rompe el guión de una mujer. Las mujeres atractivas no están acostumbradas a ser cuestionadas. Eso hace que se queden desconcertadas y dándole vueltas a lo que has querido decir. En consecuencia tú no puedes esperar que ella tome la iniciativa en la conversación sino que tienes que asumir esa carga. Es un problema muy común: le robas el balón al contrario y luego no sabes que hacer con el en los pies.

El push and pull es hacer borrón y cuenta nueva, bien la cuenta nueva te toca hacerla a ti, no te quedes más en fuera de juego que ella y no esperes a iniciar una conversación.

¿Cuándo?
Simplificando podemos decir que una mujer te puede mirar de igual a igual, de abajo a arriba y de arriba a abajo. Si te mira de igual a igual usar en push and pull producirá en ella la conocida frase de "por qué se comporta de manera tan extraña, lo está estropeando todo". De abajo a arriba funcionará pero acomplejará tanto a la mujer que acabarás preguntándote qué haces con una mujer así. Solo cuando tienes delante una mujer que te mira de arriba a abajo es cuando el push and pull es útil.

Al hablar del push and pull siempre se parte de que se emplea con mujeres muy atractivas, acostumbradas a que los hombres continuamente quieran ligar con ellas y que, por tanto, presumen que tú también quieres ligar con ellas. Ahora bien, si algo se aprende del directo es que el que una mujer piense que quieres ligar con ella no es en si mismo algo negativo. En realidad el problema no es que la mujer presuponga que quieres ligar con ella sino que piense A) que quieres ligar y B) que no das el nivel para merecer su interés. Ese es el verdadero problema y el punto de partida para emplear el push and pull: que la mujer presuponga que no das la talla para ligártela. Si no hay esa presunción negativa no debes usar el push and pull.

¿Dónde?
Usar el push and pull y, en general, las técnicas que implican descalificar a una mujer, es algo mucho menos divertido de lo que un principiante suele pensar. Estas técnicas se utilizan en situaciones muy adversas, frente a mujeres de muy alta valía (física y psíquica) que exigen de ti lo mejor. Son interacciones muy complicadas porque tienes delante una mujer muy difícil de seducir y tú sueles estar bajo presión: una mujer 10 delante vista de cerca puede llegar a ser muy intimidante.

En cierto modo, es como jugar una final. No jugarla te enfada y si la vences sientes una enorme alegría pero mientras la juegas lo pasas mal en el sentido en que tienes que estar muy concentrado, el contrario no te deja desplegar tu juego con fluidez, está la presión, etc.

La clave para saber en qué interacciones usar el push and pull es tener muy claro que tú no escoges usarlo, sencillamente no te queda otro remedio. El push and pull se usa en interacciones muy exigentes en las que tienes enfrente una mujer muy acostumbrada a que quieran seducirla. Realmente tú no eliges usarlo, sencillamente no te queda otro remedio para que la interacción pueda avanzar. Es más: si pudieras elegirías no hacerlo en el sentido en que todo el mundo prefiere un partido fácil y poco exigente que uno trabajado y sufrido.

Eso sí, no te vengas abajo, por mucho que estas interacciones te hagan sufrir mucho peor es no llegar a ellas. Ya no es solo la alegría que da ganar una final, es también el que por muy dura que pueda llegar a ser una final siempre será más duro no llegar.

¿Quién?
Normalmente los artículos sobre técnicas que implican descalificaciones a una mujer van precedidos de una advertencia ética para que no se use este tipo de material con mala fe buscando explotar las inseguridades de una mujer para manipularla. Supongo que sois buenos chicos y que no hará falta repetiros este discurso.

Hay otra advertencia que no siempre se hace: que tengas cuidado para no usarlas en tu perjuicio. Estas técnicas son como una pistola, el peligro no es solo que te pongas a disparar indiscriminadamente sino también que te pegues un tiro en el pie.
El push and pull y en general cualquier otra técnica que se base en descalificar a las mujeres es una reacción a los tests que las mujeres nos hacen pero no son la forma de superar estos tests sino una negativa a ser examinadas por ellas. No es tener un papel con las respuestas del examen, es romper el examen en las narices del profesor. Es esencial que no olvides este matiz: no se trata de que la mujer te apruebe se trata de no examinarte.

En consecuencia, con el push and pull partes de una opinión negativa de la mujer pero no buscas transformarla en una positiva sino sencillamente que la mujer deje de opinar. Con el Push and Pull no pretendes ser percibido como un hombre atractivo sino destruir una situación en la que es imposible ligar. Mientras ella piense que tú no eres atractivo no hay forma humana de ligar. Con el push and pull provocas un desconcierto en la mujer a partir del cual sí que puedes empezar la seducción.

¿Por qué?
El secreto que explica el funcionamiento del Push and Pull lo explica Swinggcat con este ejemplo: un vaso de agua sabe mucho mejor después de una larga caminata. El problema es que muchos hombres hacen que la mujer recorra la larga marcha y luego no le ofrecen el vaso de agua. Es decir: el push and pull no sirve de nada si no le das tu aprobación a la mujer cuando se la gane.

Como acabamos de ver el Push and Pull no hace que una mujer te vea como atractivo sino que te deje de ver como no-atractivo situándote en una tierra de nadie, un espacio intermedio en el que según los casos te verá como un cretino o un tipo extraño. Es necesario hacer algo para pasar al nivel de atractivo.

El Push and Pull supone una descalificación que la mujer tratará de neutralizar, no porque te vea como atractivo sino simplemente porque los humanos buscamos caer bien. Swinggcat lo explica con una frase que dice Lindsey Lohan en una película (qué le voy a hacer, será buen seductor pero aficionado al buen cine no parece) "el que una persona te caiga mal no quiere decir que no busques su aprobación". Algo así sucede, no le caes especialmente bien pero buscará obtener tu aprobación. Por otro lado si has hecho bien el Push and Pull habrás dejado la puerta abierta a que la obtenga.
Saber dar la aprobación es fundamental para culminar el Push and Pull.

A mi me gusta escoger una cualidad de la mujer que le individualice y muestro interés en ella basándome en esa circunstancia. Hasta aquí nada nuevo, lo diferente es que además explicito el cambio en mi juicio. "Vaya te había juzgado mal. Creía que eras la típica niña guapa y tonta que cree que los Pica piedra están basados en hechos reales pero me doy cuenta de que eres una mujer muy interesante con la que me lo estoy pasando muy bien. Cuéntame algo de ti ¿cuál es la historia de tu vida?"
Culmina así el push and pull, dándole a la mujer ese agua que se ha trabajado y tan bien le va a saber.

domingo, 19 de abril de 2009

Day game: ¿por qué me habla este tío?.


Antes del esperado artículo sobre Push & Pull responderé a un comentario que me hicieron la última vez que hablamos de Day Game.

El Club de Fans de John boy de Love of Lesbian.



He visto que cuando se trata de day game muchos tenéis miedo a que la mujer piense que estáis ligando con ella. En realidad el problema no es que la mujer descubra que estás ligando sino que la mujer se pregunte por qué estás hablando con ella. A una mujer que un desconocido se le acerque en una discoteca no le va a extrañar pero de día sí, aunque sea una mujer guapísima con la que todo el mundo quiere ligar. Es tan extraño para ti como para ella ligar de día por tanto necesitas explicar porqué te has puesto a hablar con una desconocida a plena luz. Si no lo haces la mujer se sentirá incómoda por el simple hecho de que le hables, no escuchará tus palabras porque su cerebro solo pensará en una cosa: cómo conseguir que te esfumes.

Parte 1: abrir sin que ella se pregunte por qué estás ahí.

Para que la mujer no se pregunte por qué estás hablando con ella hay una técnica genial. Se trata de una rutina infalible con la que destrozarás cualquier posibilidad de que la mujer se interrogue qué haces ahí hablando con ella. Esa técnica consiste en explicar.

Puede parecer una obviedad pero te aseguro que no es ninguna tontería, si quieres que una mujer sepa por qué estás hablando con ella díselo, explica de forma clara, comprensible y creíble por qué te diriges a ella.

Tú dirás ¿no hace eso todo el mundo? lo cierto es que no, la gran mayoría de la gente está tan pendiente de abrir con algo interesante y original que les garantice no ser rechazados que se olvidan de lo fundamental: explicar por qué hablas con ella. Sin este requisito previo da igual lo que digas, la chica no lo va a escuchar.

Ejemplo.

El otro día iba en el autobús oyendo Love of Lesbian (por eso les he puesto) y vi a mi lado una chica leyendo un libro de Haruki Murakami. ¿Cómo hubieras empezado una conversación?

Qué te parece un: "disculpa, no quiero interrumpir tu lectura pero he visto que estás leyendo un libro de Haruki Murakami. He leído un par suyos y me fascinan pero este en concreto no le conocía ¿es bueno?"

Es una entrada suave: dedico la mayor parte del tiempo a explicar por qué estoy hablando con ella que a decir algo concreto. Si hubiera empezado con un "¿es bueno el libro?" o "anda a ti también te gusta Murakami" ella me hubiera mirado con una cara de ¿quién eres, por qué me hablas y dónde está la policía cuando se la necesita?

La clave está en explicar. Si vas a abrir indirectamente no pierdas el tiempo buscando un opener que te presente como un tío inteligente, interesante o divertido. Preocúpate más bien de que la mujer entienda la razón por la que empiezas a hablar con ella. De día puedes decirle cualquier cosa a una mujer siempre que comiences con una especie de preámbulo (esta es la palabra que emplea Juggler) explicando por qué estás ahí.

Parte 2: hablar sin que ella se pregunte por qué sigues ahí.

Bien supongamos que has abierto y todo ha ido bien, has hablado con ella y llega el momento en que el abridor se está agotando. ¿Qué hacer? Hay algo esencial: ser capaz de continuar la conversación sin que ella se pregunte ¿por qué este tío está hablando conmigo?

Piénsalo, tú te has acercado preguntando por Murakami, una tienda de camisas o la montaña más alta de Italia (que es el volcán Etna), habéis hablado del tema y de repente te pones a hablar de otra cosa (por ejemplo: las costumbres de los Hindúes), ella se preguntará por qué hablas con ella. Tú te has acercado preguntando por Murakami pero no hay ninguna razón para que sigas hablando con ella una vez agotado del tema Murakami.

Tienes que hacer algo que justifique que sigas hablando con ella, algo con lo que ella complete el espacio de la frase "me está hablando porque ___”

Y ese algo es advertir algo de forma espontánea y mostrarte más interesado en ello que el tema originario. Lo ideal es incluso hacerlo en medio de una frase "Tokio Blues (un libro de Murakami) es uno de mis libros favoritos pero con After Dark (pausa) hey, me encantan tus pendientes, estoy buscando unos así para el cumpleaños mi hermana ¿los compraste por aquí?"

Iniciar un nuevo tema de conversación sirve al principio pero tan pronto como puedas debes mostrar interés en la chica, no me refiero a interés sexual (aparentarías un poco desesperado, ¿no crees?) sino interés personal. Encontrar algo en la chica que permita justificar que te cae bien y que por eso sigues hablando con ella. Pero si quieres que esto funcione tienes que ser muy expreso manifestando interés. No esperes que ella se de cuenta o que lo deduzca sino dilo claramente.

Cómo hacerlo no es tanto una cuestión de palabras sino de emociones, se trata de mostrar entusiasmo en alguna cualidad suya. Algo tipo: "Es una gozada hablar de literatura contigo. Se nota que realmente te gusta Murakami y que no lo lees solo porque esté de moda. Tengo la intuición de que el libro que estoy leyendo ahora te gustaría, se llama..."

Encontrar este punto de enganche que permita individualizar la interacción no es fácil, no en el sentido de que esté al alcance de unos pocos sino que es algo que no se aprende de un día a otro. Como tantas cosas la habilidad de ser capaz de extraer de la ropa, actitudes o palabras de las mujeres material para conversar requiere ejercitarse y desarrollarse. Así que dale duro y trabaja este aspecto, no solo de día y sino también de noche.

Es una habilidad que necesitas desarrollar pero tampoco te obsesiones con el tema. Tienes que ser como ese delantero que quiere tener el balón entre los pies pero que no se obsesiona con la pelota y la persigue por todo el campo sino que se mantiene en su posición esperando a que un compañero se la pase. Igualmente tú no tienes que obsesionarte con encontrar un punto con el que enganchar la conversación, relájate y espera a que el solo aparezca porque créeme que aparecerá, saber esperar es parte del juego.

miércoles, 1 de abril de 2009

Vacuum



Passion Pit, aún no han sacado su primer LP y ya son uno de los grupos del 2009 gracias a temazos como Sleepyhead.

El vacuum es una de las técnicas más conocidas de Wayne Elise 'Juggler' y, al mismo tiempo, una de las más desconocidas en el sentido que mucha gente sabe que el vacuum existe pero pocos saben exactamente qué es.

Vacuum (vacío en inglés) es una técnica consistente en quedarte callado para crear un silencio incómodo que fuerce a la chica a decir algo con lo que cubrir el silencio.

En realidad el vacuum trata del miedo que hombres y mujeres tenemos a ser rechazados. Las mujeres tienen una especie de guión que les garantiza captar la atención del hombre que les interese. El problema es que rara vez les interesa un hombre que se deje cazar de manera tan simple. Podría decirse que ese guión reafirma el atractivo de la mujer a costa del atractivo del hombre que queda reducido a un sapo. Y es que el juego de la seducción se parece mucho a ese columpio en el que dos niños se colocan en sendos extremos de una barra de modo que cuando uno sube el otro baja. Pero a pesar de ello ninguna mujer va a abandonar espontáneamente ese guión porque si lo hace se sentirá insegura. Una mujer mientras permanece dentro de los límites de ese guión sabe que podrá "cazar" al hombre (otra cosa es que quiera) pero fuera de esos linderos no tiene tan claro que sea lo suficientemente atractiva. En consecuencia si quieres que la mujer salga de su rutina tendrás que hacer algo para romperle los esquemas, es para eso para lo que sirven técnicas como el vacuum, los negs o el push and pull.

En concreto con el vacuum la idea que transmites a la mujer es que sus armas de seducción son insuficientes para seducirte así que si quiere algo contigo tendrá que dejarse de trucos y mostrar su personalidad. Que es algo que nunca hará espontáneamente porque una mujer puede tener mucha confianza en su físico, pero cuando se trata de su personalidad todo son inseguridades.

El empleo del vacuum lo resumo en tres frases que parecen muy obvias pero que si sigues leyendo verás que pocos hombres las cumplen.

Si haces una pregunta es porque te interesa la respuesta

El vacuum no es tanto callarse como ponerse serio. La cosa es que cuando hablas con una mujer estás en un modo sociable, eres divertido y amable. Entonces, en medio segundo, tu rostro se vuelve serio, lanzas una pregunta directa y te quedas en silencio esperando la respuesta.

La clave del vacuum es que la mujer se sienta cuestionada y, por tanto se justifique o como algunos dicen que se cualifique. La idea es que la mujer se sienta enjuiciada y detalle el por qué de su elección, que no se limite a un si o no sino que se explique. Recuerda que espontáneamente la mujer no va a salirse de su guión, si quieres que lo haga tendrás que darle pie a ello.

Ejemplo:

Hablas con una mujer y estás en modo sociable siendo divertido, alegre y atento. Si en ese mismo estado dices "así que eres periodista" ella te contestará "sí" y no sentirá que tiene que añadir nada más, sencillamente la conversación no lo exije más implicación de su parte.

Pero si al decir esa frase te pones serio y te mantienes en silencio a la espera de la respuesta ella no se limitará a afirmar sino que añadirá algo más tipo "sí, desde pequeña me gustaba escribir y escogí periodismo porque pensaba que la mejor forma de vivir escribiendo. Fue una decepción descubrir que en la profesión solo escriben cuatro pero, bueno, le acabas cogiendo gusto al trabajo".

Ves la diferencia, con algo tan sencillo como ponerte serio y expectante ella ha aportado muchísimo más a la conversación. Ya no es la simple espectadora de tu show sino que realmente hay una interacción a dos bandas entre vosotros.

Si haces una pregunta es porque te interesa el tema

Muchas veces haces una pregunta y obtienes una respuesta, sí pero una respuesta incompleta. En esos casos mejor que repreguntar es quedarse callado para que ella espontáneamente diga algo más. Ejemplo:

- ¿Alguna vez has estado en África?
- Sí una vez fui al Mar Rojo
- Y qué tal, ¿te gustó?

Demasiado interés para tan poca implicación o dicho de otra manera demasiadas preguntas, la cosa se parece a un interrogatorio policial.

- ¿Alguna vez has estado en África?
- Sí una vez fui al Mar Rojo [Silencio Vacuum] Fui con unas compañeras de la universidad a hacer submarinismo y fue una de las experiencias más bonitas de mi vida.

¿captas la diferencia? A qué ahora es mucho más fácil mostrar interés.

Si haces una pregunta quédate a oír la respuesta

Esto transciende de lo que es el vacuum pero viene a cuento y es algo muy importante. Muchas veces empleamos tiempo y tiempo en que la mujer diga algo que nos permita cualificarla y cuando lo encontramos entramos en una guerra para ver quien es más guay. Ejemplo:

- El verano pasado estuve haciendo submarinismo en el Mar Rojo.
- Pues yo estuve escalando el K 2 por la cara sur y con la bibliografía entera de Dickens en la mochila.

La explicación es fácil: con su fascinante personalidad la mujer nos intimida y tratamos de demostrarla que estamos a su altura. Con ello mandamos a la mierda el marco del premio y matamos toda la atracción que ella pueda haber visto en nosotros. En su lugar deja que la chica desarrolle el tema, cierra la boca porque ahora es tiempo de escuchar. Entrar en una guerra de egos sería algo tan estúpido como el minero que tras días de excavar encuentra la primera pepita de oro y decide salir de agujero y empezar a cavar en otro lado.

Créeme hay mucha belleza que cree que los Picapiedra están basados en hechos reales así que cuando des con una mujer interesante en lugar de sentirte intimidado siéntete afortunado.

- El verano pasado estuve haciendo submarinismo en el Mar Rojo.
- ¿En serio? Me han dicho que es el mejor sitio para hacer submarinismo. Tengo muchísimas ganas de probarlo.
- Pues no te lo puedes perder. Yo hago submarinismo desde pequeña y nunca he visto algo que se le acerque.

Por cierto, después del vacuum, cuando la mujer ha hecho el esfuerzo de revelar su personalidad debes recompensarla. Si eres de los que prefieres que te arranquen la piel a tiras antes que mostrar interés será mejor que olvides este artículo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Como si el trato (no) estuviera hecho

Everything with you, de The Pains of Being Pure at Heart. Increíble vídeo rodado super 8 film, la música, como siempre en L'Atelier, inmejorable.



Hace mucho tiempo dije que con las mujeres te tienes que comportar como si el trato estuviera cerrado cuando no lo esté, y como si no lo estuviera cuando lo esté. Desde entonces he hablado muchas veces de lo primero, de la indiferencia al resultado, pero no tanto de la segunda. Hoy me centraré en esto último pero por si alguien acaba de descubrir este blog haré un pequeño resumen de lo primero.

Como si el trato estuviera hecho.

Quiere decir que cuando el trato no esté hecho trates a las mujeres como si tuvieras mucha confianza con ellas, haciendo bromas que solo haces con tus amigas más íntimas y lanzando piropos como si fuerais novios. Actuar sin miedo al rechazo significa actuar como si no hubiera posibilidad de rechazo. ¿Te imaginas que una amiga tuya deje de serlo porque la hagas rabiar? ¿te imaginas a tu novia dejándote porque le has dicho que es mirar a sus labios y no poder evitar querer besarlos?

Como si el trato no estuviera hecho.

El problema que tienen muchos hombres a la hora de mentir a las mujeres es que mienten sobre si mismos, sobre su trabajo, fortuna o aficiones. La eficacia de estas mentiras es nula así que si lo haces es un excelente momento de perder este hábito. Por contra hay otras mentiras que son tremendamente eficaces, las que tratan de ella: que guapa estás esta noche, eres fabulosa, increíblemente sexy, etc. Así las cosas... ¿te estoy pidiendo que mientas? No, si sigues bien mis consejos no lo necesitarás, lo que quiero es que reflexiones sobre por qué estas mentiras funcionan.

Funcionan porque tienen una potente carga emocional. Lo explicaré con un ejemplo: convencerte de que Francia está en Europa no me llevará esfuerzo alguno así que me limitaré a afirmar que Francia es Europa. Pero si quisiera convencerte de que Tanzania es Europa no bastaría con afirmarlo sino tendría que poner lo mejor de mi dialéctica para lograrlo.

Lo mismo sucede a la hora de piropear a una mujer, cuando realmente sentimos una profunda atracción nos limitamos a ponerlo de manifiesto. Pero si no sentimos una especial atracción acompañaremos nuestros avances de palabras bonitas para ocultar la verdad, para que no se nos vea el plumero. Paradójicamente de la primera forma los fracasos son mucho más frecuentes que de la segunda. ¿Por qué? Porque no hemos acompañando la manifestación de interés con emociones. Nos hemos limitado a un soso piropo, en ocasiones incluso ni siquiera decimos nada y nos limitamos a intentar besarla. Eso es muy poca cosa, si quieres avanzar crea un clima favorable al avance, susurra palabras bonitas al oído de la mujer generando un momento en el que el clímax sea llegar a un nivel sexual.

La conclusión que debes sacar es que los avances deben acompañarse de emociones, no te limites a exteriorizar tu interés sino hazlo de forma que ella se sienta guapa, atractiva, magnética... en una palabra: hazla sentirse especial. Seducir a una mujer no es convencerla de que eres especial sino hacerla sentirse especial, única y profundamente bella, la mujer más guapa del mundo

Comportarse con una mujer como si el trato no estuviera hecho cuando lo esté significa que cuando una mujer te atraiga pongas la misma intensidad en tus palabras como si no te atrajera, como si tuvieras que engañarla. A las mujeres hay que decirles la verdad de forma que parezca mentira solo así lograrás que te crean.

viernes, 6 de marzo de 2009

Day Game, ¿cómo abrir y cómo seguir?.



Red Light Company, Scheme Eugene. Llevaba mucho tiempo queriendo ponerlos. Ahora que acaban de sacar su albúm debut es el momento.


He puesto una foto de la surfista y modelo Elise Garrigue por dos razones: primera porque es una mujer fascinante y segunda porque quería empezar a hablar del day game comparándolo con el surf. En el surf es esencial aprender a mantener el equilibrio sobre la tabla, y eso no se aprende con largas explicaciones sino con cinco minutos cortos de charla en la arena y muchas horas de trabajo en el agua, intentándolo, fracasando y volviéndolo a intentar.

Hago este comentario porque hace unas semanas algunos me pidieron que hablara de Day game, les pedí que me concretaran sus problemas y todavía sigo esperando la respuesta. Lo cual significa que en su vida han intentado seducir a una mujer de día. Bastante triste que no se atrevieran a reconocerlo, ¿cómo quieren así progresar? de modo que me pondré serio para decir por última vez que el Day game es como el surf, no se aprende con lecturas sino tragando agua, mucha agua.

La comparación con el surf me sirve también como preámbulo a uno de los grandes desafíos del Day game: ¿cómo iniciar una conversación provechosa en un contexto tan poco proclive a la socialización como una tienda, una cafetería o un semáforo? La respuesta es, como en el surf, una cuestión de equilibrio. En el Day game es esencial mantener el equilibrio entre que se note que quieres ligar y que NO se te note que quieres ligar. No, no has oído mal.

Por que no se note que estás ligando me refiero a que no uses ninguna excusa. Mucha gente, a la hora de abrir de día, tiene miedo de que se note que quieren ligar porque piensan que así serán vistos como unos degenerados lo que les lleva a buscar estrategias muy complicadas. Olvídate de estas concepciones, preocúpate solo de ser sincero. No es una cuestión de directo o indirecto, es una cuestión de sinceridad. Lo importante es tu apertura sea sincera, partiendo de esta base el que sea directa o indirecta es completamente circunstancial.

Al abrir las palabras dan igual, lo importante es la energía que transmitas. Esta regla es muy importante de noche pero de día es esencial porque de día es mucho más fácil que tu simple presencia intimide a una mujer. Si quieres entablar una conversación con una mujer tendrás que transmitirle la razón por la que quieres hablar con ella, solo de esta manera conseguirás que no se sienta incómoda contigo a su lado. Y la mejor forma de conseguirlo, tal vez la única, es actuando genuinamente.

Cuando veas a una mujer y quieras hablar con ella no te tortures buscando un "super abridor infalible" sino busca los motivos por los que quieres conversar con ella y explicítalos. Tienes más posibilidades con un "me pareces fascinante" sincero que un "me encantan tus pantalones" falso.

Respecto a que NO se note que estás ligando es lo realmente complicado del Day game. Para entender esta idea te propongo este ejercicio. Trata de recordar como iba vestida esa mujer tan atractiva que viste la última noche en la discoteca. Ahora recuerda cómo vestía la mujer tan guapa que viste en una tienda hace un par de días. ¿Vestían igual? Por supuesto que no. ¿Sabrías explicar la diferencia?

La diferencia está en la forma de estimular. Del mismo modo que de día nos estimula un tipo de ropa y de noche otra, de día las mujeres se sienten atraídas por una actitud y de noche por otra. Con ello no quiero decir que según la hora cambien los rasgos del hombre alfa sino más bien la forma de presentarlos. (Aunque es innegable que hay hombres con más éxito de noche que de día y viceversa, como también sucede con las mujeres como habrás podido comprobar).

En particular de día a la hora de estimular a una mujer olvídate desde luego de buscar impresionarla pero también de mostrar una personalidad magnética, demostraciones de valor, etc. De día como verdaderamente vas a estimular a una mujer es mostrando una personalidad sociable, revelándote como un hombre que disfruta conociendo nueva gente, escuchando sus historias y aprendiendo de sus experiencias.

En consecuencia prescinde de tácticas que se basen en generar atracción en la mujer para luego mostrar interés. De día la seducción se basa en personalizar la interacción, mostrar nuestra personalidad y que ella muestre la suya para que pueda haber una conexión entre los dos. Resulta esencial que no escales sino en la medida que ella refleje su personalidad, el esquema no es genero atracción y muestro interés sino genero conexión y muestro interés.

La actitud durante el Day game es más cercana a la que puedas tener en una cita que durante el night game. Es a esto a lo que me refiero con que no se te note que estás ligando, a que te preocupes más en conocerla que en ligártela. No estás ligando, la estás conociendo.

Un ejemplo


Para concretar estas ideas y algunas otras claves del Day game he decidido incluir un ejemplo. Este ejemplo es, en realidad, es una conversación creada por mí reuniendo retales de conversaciones para aumentar la carga educativa, en la práctica todo es natural. Aparte que sería incapaz de transcribir una conversación entera, en esos momentos estás a la conversación y luego solo recuerdas fragmentos aislados.

Tú: Perdona no he podido evitar fijarme en tus zapatillas, me parecen muy chulas.

Ella: Gracias.

Tú: Guao, son geniales. Es un modelo que está muy de moda pero nunca había visto unas así.

Una cosa curiosa del Day game es que muchas veces tienes que repetir el opener para entablar una conversación que no se limite a monosílabos.

Ella: Es verdad, por Madrid se ven muchas del estilo pero como estas ninguna.

Tú: Mmm, tu acento... ¿Eres sevillana?

Ella: Soy de Ciudad Real

Tú: Uhj, no me lo tengas en cuenta.

Si alguna vez la cagas en algo lo mejor es saberse reírse de uno mismo.

Ella: Ja, ja, no te preocupes. Mucha gente me lo dice últimamente, se ve que los madrileños tenéis un problema para diferenciar los acentos.

Tú: Sí, un poco ombliguistas si que somos. Pero cuando se nos conoce se nos coge cariño. Aunque bueno, yo llevo toda mi vida aquí pero en rigor no soy de Madrid.

Ella: ¿De dónde eres?

Caíste. Era una prueba para ver hasta que punto se sentía cómoda en la conversación, al hacer preguntas revela que no está deseando salir disparada.

Tú: Nací en Salamanca, una ciudad que creo que te gustaría...

Vuelvo a forzar la máquina haciendo que ella se pregunte por qué le gustaría.

Ella: No conozco Salamanca ¿de verdad me la recomiendas?

Tú: Sí, bueno no te la recomiendo como te recomendaría ir al Amazonas pero está bastante bien. Ey, pero si quieres que sea tu asesor turístico me tienes que decir antes tu nombre.

Como ella ya se ha implicado suficientemente en la conversación preguntarla el nombre ya no está fuera de lugar.

Ella: Carla.

Tú: Y yo Keith Richards, pero me puedes llamar gemelo tóxico.

Fiel a la escuela de Juggler me pongo nombres raros en los reportes, lo que si que hago en la realidad es decir que me pueden llamar con un nombre cariñoso tipo Nacho si fuera Ignacio. Así se crea más confianza.

Tú: Bueno Carla, pues Salamanca te gustaría porque el contraste de ser una ciudad arquitectónicamente antigua pero con una población muy joven y moderna. A me gusta decir que es vintage.

Ella: ja, ja suena muy bien. Me lo apunto para un próximo viaje.

Tú: Deberías Carla. Yo antes mientras venía hacia aquí le daba vueltas a dónde ir el próximo verano. Por qué no me das algún consejo. Pero si no te importa y si no tienes nada que mejor que hacer acompáñame al Starbucks de al lado que necesito un café.

Es una rutina que saqué de Juggler: pedirle que te recomiende un viaje, es un tema que da mucho juego. Al mismo tiempo la estoy moviendo para crear así un mayor vínculo de confianza con el cambio de escenarios. Además vamos a una cafetería en principio a por un café para tomarlo fuera pero... si la cosa va bien nos sentaremos allí mismo. El hecho de que haya colas ayuda a que os conozcáis mejor antes de recibir el café, bueno sí es que lo que sirven en Starbucks puede llamarse así.
Un último detalle, me ha pasado muchas veces que al moverme de sitio rompo la dinámica de la conversación y me quedo sin palabras, por eso saco un tema de conversación y provoco el movimiento antes de cerrarlo, así evito romper el momento. Si relees la conversación verás que ya hice lo mismo cuando le pregunté el nombre, y es que una de las cosas peores que te pueden pasar durante el Day game es escalar y quedarte bloqueado por haber roto el ritmo de la conversación.


El resto de la conversación ya es personal.