L'Atelier, en francés estudio, es el reducto más íntimo de los artistas. Un lugar de creación al que acceden las personas más próximas al artista con un simple fin: disfrutar del arte.
Escogí este nombre porque reflejaba la esencia que quería transmitir al blog. La seducción puede analizarse de muchas maneras y yo buscaba darle un enfoque artístico.
Con L'Atelier pretendo un modelo de seducción emocional, natural y en femenino. Emocional porque prefiero hablar del seductor como un artista que como un ciéntifico. No niego que la seducción pueda ser una ciencia, sencillamente me estimula más verla como el arte de estimular a las mujeres. Natural porque es esa la escuela a la que pertenezco. Una escuela que me enseña a mejorar en mis habilidades sociales en lugar de trucos quasi-esotéricos para engañar a las mujeres. Y en femenino porque a mi lo que me importa es la mujer y su mundo. Los gurús y sus guerras no ocupan espacio en mi vida.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Señales equivocadas I: ¿eres fácil de seducir?


Así reflejaba el semanal New York al dimisionario Gobernador de Nueva York Sptizer cuando se supo su afición por las prostitutas de lujo. Entiéndase por prostitutas de lujo las que cobran 4300 USD por hora.

Books from boxes, a cargo de Mäximo Park. Hacía mucho que quería ponerla.



De lo mejor que te puede pasar durante la seducción es que la mujer vea que eres un hombre difícil de seducir. Y por difícil de seducir no me refiero a tener standards y exigirlos de modo que la mujer que no los cumpla no tiene opciones contigo, me refiero a difícil de seducir en el sentido de difícil de manipular. Las mujeres a la hora de seducir juegan sucio y frecuentemente envían señales equivocadas para ver hasta que punto eres manipulable. Saber descifrar estas señales es importantísimo para mandar el mensaje a la mujer de que tendrá tu atención solo cuando se la gane, no cuando ella quiera.

La atracción no es una elección, a veces.

La atracción no es una elección, pero mostrar interés en una persona sí puede ser una elección. En ocasiones las mujeres cuando empiezan a sentirse atraídas por un hombre muestran interés artificialmente para reasegurarse en su poder de atracción, lo hacen para ver que son lo suficientemente atractivas para cazar a ese hombre. El problema es que si el hombre cae en la trampa dejan de verle como atractivo, es como si le absorbieran su belleza: él ya no es atractivo, ahora lo son ellas.

¿Cómo saber cuando el interés de la mujer es real?

Es algo complicado de explicar porque se basa en la intuición y experiencia pero hay una pauta: la validación. Normalmente si una mujer se siente atraída busca ser validada por el hombre, no se pone a validar al hombre. Tienes que sospechar cuando la mujer te aprueba, si realmente te aprobara buscaría que tú la aprobaras a ella.

Y es que no se trata sólo de no buscar cualificación sino de rechazarla si la encuentras. Es como el chiste de los vascos que fueron al monte a por setas. Cuando uno de ellos encontró un Rolex el otro le recrimino a qué había venido al monte ¿a por setas o a por Rolexs? Exactamente igual, no buscar validación es el principio, el resto de la historia es menospreciar la validación que puedas obtener.

La clave para ver si la mujer te está validando o simplemente manifiesta su atracción por ti es observar lo cómoda que se siente. Huye de las mujeres que se sienten cómodas piropeándote. Una mujer atraída por el hombre solo se siente segura los tres segundos siguientes a que tu la demuestres que la atracción es reciproca. ¿Por qué te crees que las mujeres necesitan oír continuamente que las quieres? Porque en cuestión de ser validadas tienen memoria de pez, a los tres segundos se olvidan de que las quieres, se vuelven a sentir inseguras y otra vez quieren ser halagadas.

No olvides que una mujer atraída por un hombre se siente insegura, duda sobre su atractivo. En consecuencia si te piropea pero no muestra inseguridad es que muy atraída por ti no está. De hecho la razón por la que te piropea es para recuperar su seguridad. El esquema es el siguiente: mujer siente principio de atracción, mujer halaga falsamente, el hombre pica el cebo demostrándole a la mujer que es lo suficientemente atractiva para controlarle, mujer vuelve a sentirse segura destruyendo cualquier rastro de atracción.

¿Cómo escapar de estas trampas?

Vale, supongamos que hemos detectado la trampa, qué hacer. La respuesta es de fácil formulación pero difícil ejecución: sencillamente no hacer nada, ni premiarla porque eso mataría la atracción ni castigarla porque eso podría herir su ego.

Estamos de acuerdo en que no hay que premiarla, pero cuidado con castigarla. Es cierto que está haciendo trampas y que podrías pensar en castigarla para quitarla las ganas de jugar sucio pero tienes que ver la jugada en su conjunto. No se trata de vencerla sino de ganarla para tu causa. Está jugando sucio porque siente un principio de atracción por ti, un exceso de dureza solo llevará a que se sienta humillada matando cualquier tipo de atracción. No hay que confundir firmeza con dureza.

El objetivo es que vea que su jugada es inocua, que no produzca efecto alguno. Para ello hay trucos como comentar "tengo mis momentos" o negar el piropo "¿simpático? a veces. Otras veces me encierro en mi mismo y no creo que te pareciera muy simpático". Yo tengo una amiga que es una maestra en ello, es muy guapa pero muy tímida así que siempre que alguien le dice algún piropo se pone muy nerviosa y busca neutralizarlo. Lo que suele hacer con un simple "bueno" que transmite un vale, muy bien ¿podemos pasar a cosas importantes?

Una última consideración, frecuentemente estos falsos halagos revisten la forma de kino. Bien porque la chica espontáneamente te toque o te bese (en la mejilla) bien porque te pida un abrazo o un beso (también en la mejilla). La clave para detectarlo es que suele ser un kino platónico, más propio de amigos íntimos que de amantes.

Si el kino lo hace ella vale con mostrar inocuidad de forma parecida a con los halagos. Si ella te pide el kino una excelente forma de escapar de la trampa es en tono bromista comentar que tienes tus reglas y que nunca besas/abrazas a nadie sin superar un test. El test pueden ser tres preguntas cualquiera, a mi me gusta hacer una estúpida ¿chocolate negro o blanco?, una sensual ¿ver amanecer antes o después de dormir? y una erótica (pero no pornográfica) ¿besos en el cuello o mordisquitos en los lóbulos? Por supuesto, ella no debe acertar todas las preguntas (dos de tres es un buen porcentaje) y en tono juguetón negarle el kino.

P.D. Hay veces en los que caer en estos piropos envenenados no es eliminatorio, todo lo contrario. Pero de esa clase de mujeres la forma menos fea de llamarlas es cazafortunas. Ya se sabe que junto a una cazafortunas a un hombre fácil de seducir.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Je t'aime, moi non plus.


Hace unos meses escribí un artículo con este mismo título. Nunca debí hacerlo, siempre me pareció una completa mierda que nunca debí poner negro sobre blanco ni mucho menos publicar. Hoy por fin puedo purgar ese pecado con este artículo y sus dos inmediatos predecesores: ¿cómo superar el rechazo inicial? y mujeres difíciles de seducir.


Last day of glory de The kills. El vídeo no tiene mucho que ver con el tema de hoy pero me apetecía poner a The Kills. Jamie Hince merece un respeto, no solo toca todos los instrumentos del grupo (que se reducen a una guitarra y varios pedales) sino que además se tira a Kate Moss. Bastante más de lo que muchos pueden llegar a soñar.



Una de mis técnicas favoritas es tomarle el pelo a las mujeres, pero no en el sentido de engañarlas sino de bromear con ellas irritándolas con pequeñas tonterías. En inglés se dice to tease y es un verbo que frecuentemente usan los maestros seductores norteamericanos (no estadounidenses, que muchos son canadienses!!!), aquí es un concepto que brilla por su ausencia.

Podría definirse como una falsa descalificación al cuadrado en cuanto que la chica percibe que la descalificación no es real, que realmente no la desapruebas. Entonces ¿dónde está su fuerza? En que dejas un poso de duda sobre el atractivo de la mujer porque dices "he visto tus defectos, no me importan pero que sepas que los he visto". Es como un "no pasa nada", una afirmación bastante alarmante.

Es un truco que me gusta especialmente por ser enormemente útil, no solo te permite salir triunfante de situaciones complicadas sino que te permite estimular y relajar a las mujeres.

Tomar el pelo como salida de un callejón sin salida.

Hay ocasiones en los que las mujeres tienen una actitud en la que sin rechazarte te piden que te cualifiques. Es una posición intermedia entre el rechazo y la aceptación, algo así como aprobar un examen con baja nota. En estos casos es obvio que no puedes cualificarte pero ¿hasta que punto ser agresivo? La chica tampoco te ha descalificado, al menos aún, con lo que una afirmación de desinterés puede ser descompensada y contraproducente.

Una muy buena solución es tomar el pelo a la mujer, una de forma de decirle "no te pases". Darla a entender que sientes simpatía por ella pero no la suficiente como para que se te pasen por alto sus defectos. Demostrarla que no solo no piensas cualificarte sino que puestos a justificarse tal vez ella debería comenzar.

Me pasó hace unos días, estaba hablando con una mujer que en medio de la conversación me soltó:
- Menudo día más aburrido que has tenido
- Viniendo de una persona a la que le gusta el cine español lo considero un piropo.

Veis el espíritu burlón al que me refiero. Fortalezco mi marco al mostrar indiferencia por ella pero no la ataco porque ella sabe perfectamente que algunos de mis directores favoritos son españoles aunque mi opinión media del cine español no pase del aprobado.

Tomar el pelo para estimular y crear complicidad.

Tomarle el pelo a una mujer no solo es útil para en la lucha de marcos sino para generar atracción en la mujer. No es absoluto pero a las mujeres les gusta este juego de lanzarse dardos envenenados, de ver quien caza al otro o quien hace el comentario más ingenioso.

En este sentido debo advertirte que es frecuente que la mujer te devuelva el golpe (sin descartar que sea ella quien lo inicie). Frente a esto es esencial que demuestres de un lado seguridad en ti mismo riéndote de ti mismo y en segundo lugar ingenio para vencer esta lucha, esto es: no se trata de evitar que ella haga comentarios sobre ti o castigarla por ello sino de tener un comentario mejor, y subsidiariamente ser capaz de reírte de ti mismo cuando ella gane la partida.

De esta forma no solo fomentarás tu atractivo sino también crearás una conexión con ella. Cualquiera que lo vea desde fuera pensará que os lleváis mal pero todo lo contrario, tenéis tal compenetración que solo vosotros os enteráis.

Una última advertencia, dentro de la teoría del palo y la zanahoria esta técnica iría en la parte del palo. Es algo que nunca puedes olvidar porque aunque no lo parezca estas bromas debilitan el ego de la mujer y un exceso puede hacer que la mujer te vea como un tío cansino. Se trata de ser un desafío, no un pesado.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Mujeres difíciles de seducir.


Es algo perfectamente normal que una mujer no te facilite seducirla, es más: con las mujeres que valen la pena es lo habitual. ¿Qué hacer entonces?

Naive, de The Kooks porque si piensas que no necesitas estas técnicas es que eres muy naive (ingenuo) y kook (enfermo). (No llevo la cuenta pero creo que The Kooks es con The Rolling Stones los únicos han repetido en L'Atelier. Sea como sea se merecen volver a sonar aquí)



Para seducir a una mujer no basta con ser atractivo, además hay que ser deseable. Lo explicaba magistralmente una de las mujeres más influyentes de la moda, se trata de ofrecer un producto que genera seguridad y combinarlo alimentando su inseguridad para que se decida a comprarlo.

Esta frase recoge la esencia de este artículo: pasar de atractivo a deseable.

¿Cual es la diferencia entre atractivo y deseable? Atractivo es lo que tiene cualidades positivas, deseable es lo que tiene las cualidades positivas que quieres.

En ocasiones basta con ser atractivo para ser deseable porque espontáneamente la mujer percibe en ti las cualidades que le hacen deseables. Pero en otras la mujer no te percibe como deseable de modo que no solo tienes que mostrar tus virtudes sino también recordarle a la mujer que son esas las virtudes que busca. Es aquí donde aparece todo eso de combinar una de cal con otra de arena, alternar el palo con la zanahoria, etc.

Pasar de no-atractivo a deseable.

En un contexto de seducción cuando una mujer se comporta mal contigo sigue el esquema: yo soy atractiva, tú no por eso no te estoy disponible. El error de la inmensa mayoría de los hombres está en decir "Hey sí que soy atractivo, tienes que serme disponible". Es una brutal cagada, si quieres controlar la interacción lo que tienes que cuestionar es el punto de partida: que ella es atractiva. Transmitir la idea de que te importa una mierda lo que ella pueda opinar porque no la consideras atractiva.

Hay muchas formas de hacerlo, simplificando puedes ignorarla, ningunearla o descalificarla. Recalco la idea de que todas estas técnicas no buscan que la mujer te vea atractivo sino que ella dude de su atractivo al ver que no haces nada por obtener su aprobación. Es un pequeño matiz pero trascendental en su resultado. Hasta tal punto que llegará un día en que todos estos consejos no os servirán de nada porque estaréis tan seguros de vuestro atractivo que no os sentiréis cuestionados por las mujeres, en absoluto buscarás su aprobación y espontáneamente saldrá de vosotros la mejor respuesta posible. Quédate con esto y no con los ejemplos.

Ignorarla.
Es una buena estrategia cuando estás en un grupo con varias mujeres y consiste en buscar la colaboración del grupo para atacar a la mujer. Es el típico caso de un "¿siempre es así?" Suele funcionar cuando la mujer se mete contigo como forma de llamar la atención del grupo, de decir que es la más guapa de todas. Algo que no suele gustar mucho a las demás chicas de ahí que salvo que te pases de agresivo no te vaya a costar mucho obtener su colaboración.

Ningunearla.
Sencillamente no entrando a discutir con ella. Transmitiendo la idea de que eres lo suficientemente seguro para que sus opiniones no te afecten y que, además, no la consideras lo suficientemente atractiva como para entrar a discutirlo con ella. Por ejemplo si ella dice que no le gustan tus chistes contestas que a algunas les gustan. Es una técnica muy sencilla pero muy eficaz. A veces nos obsesionamos buscando grandes y complicadísimas respuestas cuando muchas veces la solución para no cualificarse es sencillamente no cualificarse: no entrar a discutir.

Descalificarla.
No se trata de cuestionar su juicio (que no te vea atractivo) sino lo que le ha le llevado a opinar así. Es provocar que se cualifique de modo que, si por ejemplo, ella te dice que tu camisa es fea no entrar a discutir si la camisa es o no bonita sino que hay que tener muy mal gusto para que no te guste.

Pero nada de esto servirá si no dejas abierta la posibilidad a que se cualifique. Muchas veces estas técnicas dan lugar a guerras de egos no porque se hagan inoportunamente (Dios, qué tendrán los negs que gustan tanto) sino porque no se deja espacio para que la mujer pueda cualificarse. Es la parte más importante de todas estas técnicas y es algo que se consigue muy fácilmente, a veces basta con añadir un simple ¿no? al final de la frase que busque la complicidad de la mujer y quite hierro al asunto. En lugar de un "qué aburrida eres" mejor un "qué aburrido ¿no?" No se trata de rechazar a la mujer sino de darle la oportunidad de aprobarla si cumple tus standards. Deja siempre una puerta abierta para que la mujer pueda obtener su validación.

De atractivo a deseable.

He hablado de como revertir una situación en la que partes de una posición de no atractivo, ahora me referiré a los casos en los que ya eres percibido como alguien atractivo, una persona con importantes cualidades, pero aún te queda dar el último paso para eliminar las posibles resistencias de la mujer. Es hora de convertirte en un desafío.

Para todo lo relativo a push & pull, cualificarse y retar recomiendo la lectura de Swinggcat que es todo un maestro en la materia. Hablar de estas técnicas si incurrir en plagio, u homenaje si se prefiere, me parece prácticamente imposible.

Pero hay una cosa que quiero recalcar, convertirse en un desafío para las mujeres y obligarlas a cualificarse no es una fase de la seducción, es una actitud, y no solo una actitud frente a las mujeres sino frente a la vida en general. Se trata de mantener un espíritu crítico, no solo tener standards sino ir un paso más adelante y exigirlos.

Probablemente la mayor laguna de Swinggcat en esta materia es que no dice nada de que puedes convertirte en un desafío de forma indirecta mostrando una actitud crítica e inconformista con el mundo. No hace falta interpelar a una mujer para que se cualifique, basta con dejar claro que tienes unos standards atractivos y que no solo no te vas a acobardar frente a quien te los cuestione sino que vas a plantar cara a ese alguien. Igual de eficaz es preguntarle a una mujer si se considera aventurera que comentar que te hace gracia la gente que va de pasional por la vida y luego la cosa más arriesgada que hacen en su vida es pasar los semáforos en ámbar.

En este sentido te recomiendo que leas un par de entrevistas a actores de Hollywood en las que hablen de su vida, de lo que quieren hacer y lo que no están dispuestos a hacer. Detrás de esas declaraciones hay un trabajo muy importante para presentarles como gente segura y atractiva. Muchas de mis mejores frases han salido de las revistas.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Superar el rechazo inicial.



Una de las cosas más difíciles de realizar cuando se trata de seducir es superar el rechazo inicial, la eliminación inmediata a abrir. Este artículo trata sobre eso pero te advierto de que en el no vas a encontrar frases mágicas sino técnicas muy complejas que tardarás mucho en interiorizar. Lo acabo de decir, revertir el rechazo instantáneo es muy complicado porque exige un increíble autocontrol.

The Killers y Read my mind.


¿Qué hacer cuando una mujer te rechaza inmediatamente después de abrir un set?

A esta pregunta respondo con otra ¿cómo pretendes parecer diferente si haces lo mismo que los demás?

Si la mujer te rechaza sin conocerte es porque piensa que invertir el tiempo contigo va a ser una completa pérdida de tiempo. Ese juicio se basa en su experiencia, no te lo tomes a mal pero no eres el primer tipo que intenta ligar con ella. De modo que mientras sigas el típico patrón de conducta de un hombre rechazado ella no hará sino corroborar su juicio de que eres el típico ligón pesado. Necesitas hacer algo diferente, algo que descoloque a la chica y la haga dudar si es lo correcto rechazarte.

El esquema típico.

No es una opinión, es un dato. Cuando un hombre es rechazado por una mujer, no digamos ya si es una mujer guapa, se le encienden todas las alarmas, pierde el control y se obsesiona con una idea: impresionar a la mujer. La vanidad de un hombre rechazado exige demostrar a la mujer que se tiene el suficiente valor y status para estar con ella. La necesidad de causar una impresión es tal que muchas veces consiste en insultar a la mujer para que al menos no pueda olvidarnos. Es el caso de la tontería de "me voy porque yo quiero".

Este esquema de "apertura - rechazo - impresión" fracasa por varias razones. En primer lugar porque es muy agresiva, es una táctica que pone a la mujer a la defensiva obligándola a defender su juicio de rechazarte, lo que le hace sentirse aún más incomoda y que desee todavía más que te vayas.

Segundo porque te presenta como un tipo que se tiene que trabajar mucho a las mujeres para ligárselas. Vamos el contrapunto a la naturalidad. Y lo peor es que las mujeres tienen razón: te estás trabajando demasiado a la mujer, estás realmente obsesionado con la idea de impresionarla hasta el punto de hacer cualquier cosa, incluso hacer volar la relación para demostrarla ciertos standars.

No sé que pensarás tú pero a mi me parece que esa no es la mejor forma de combatir el rechazo.

La solución.

Es esencial prescindir de tácticas agresivas, evitar entrar en peleas de egos porque tal vez logres ganar la batalla de egos pero seguro que no ganas la guerra, esto es: lograr seducir a la chica. Una de las reglas esenciales de la estrategia militar es saber cuando no tienes ninguna opción de ganar. Es el caso así que olvídate de peleas de egos.

El ego, en realidad ese es tu enemigo. Debes aprender a controlarlo. Es normal cuando somos rechazados sentirnos heridos, más incluso cuando se nos rechaza aun antes de haber mostrado nuestra personalidad. Bien, será algo natural pero eso no quiere decir que sea algo positivo. En casos como estos debes bloquear los impulsos que te manda tu ego dolorido y resistir la tentación de impresionar a la mujer.

Aprende a reírte de ti mismo, a relativizar el triunfo y el fracaso. Las sensaciones de victoria y pérdida son tan pasajeras que realmente no vale la pena montar un mundo por ninguna de ellas. Como dicen los buenos deportistas, ni éramos tan malos cuando perdíamos ni ahora que ganamos somos tan buenos.

Una vez controlado el ego la solución adecuada para reconducir la interacción aparecerá sola. Ya verás como es algo casi mágico, es como si siempre hubiera habido una voz que te susurraba la solución pero que no has sido capaz de percibir hasta que has acabado con los gritos del ego.

Ya, pero ¿qué dice esa voz?

Bueno, no siempre dice lo mismo pero siempre busca lo mismo: sorprender a la mujer.

Es algo que transciende de la seducción y que es aplicable a cualquier enfrentamiento que tengas con una mujer. Lo peor que puedes hacer es enfrentarte de forma directa a ella, lo mejor ganártela para tu causa sorprendiéndole. La sorpresa produce que la mujer se cuestione hasta que punto eres su enemigo o su aliado. Y de eso se trata precisamente, de ganártela para tu causa. Pero no porque la hayas derrotado sino porque habéis llegado a un entendimiento. La sorpresa produce esta reacción porque si frente a un ataque tú ni atacas ni defiendes haces que quien te ataque se pregunte ¿por qué no me ataca? ¿no será que realmente no es mi enemigo?

La sorpresa lleva a que la mujer sienta curiosidad por conocerte. Es algo que no debes olvidar, se trata de derrotar a tu ego y su necesidad de impresionar a la mujer con el fin de provocarla mediante la sorpresa la curiosidad de conocerte. No la has demostrado aún que seas un hombre atractivo, solo que no será una pérdida de tiempo pararse a conocerte.

¿Puedes concretar un poco más?

No pretendo convertiros en robots sociales así que no esperéis frases para memorizar. Por eso solo os diré que sorprenderéis a la mujer con cosas como mostrar interés genuino en ella o riéndoos de vosotros mismos.

Interés genuino. Una mujer comportándose mal da pie a mostrar interés en ella. Es algo que aprendí de Juggler. Según los casos podrás acompañarlo de un leve reproche. Algo que funciona muy bien es dedicarle a ella la alabanza y dirigirte a sus amigas para corroborar el rechazo.

Autodescalificación. Siempre se ha dicho que cuando un hombre se cae si el que tropieza se ríe es que inteligente, si el que se ríe es el que lo ve es que es imbécil. Pues lo mismo aplicado a la seducción, si frente al rechazo eres capaz de reírte es que te has convertido en una persona muy valiosa. Esta estrategia suele funcionar sobre todo cuando por lo que sea tu entrada ha sido descalibrada. Ah, muy importante, se trata de reírte realmente de ti mismo no de fingir que te ríes de ti mismo. Debes tener en cuenta que con ello no pretendes impresionar a la mujer sino provocarle la curiosidad de conocerte.

Acabaré recordando que es una técnica complicada así que no esperes resultados inmediatos. Controlar el ego frente al rechazo no es fácil, requiere mucho autocontrol, tanto como caminar descalzo sobre las brasas. Y precisamente porque es difícil te recomiendo que no lo pospongas, que te pongas hoy mismo a trabajar tu dominio del ego. Porque es obvio que cuanto más tardes en empezar más tarde llegarás ¿no crees?

martes, 21 de octubre de 2008

La teoría del calcetín.



Hoy nos va a acompañar la música de Glasvegas, un grupo de Glasgow que se está convirtiendo en una de las revelaciones del otoño y del que seguro que se va a hablar mucho el año que viene. Geraldine de Glasvegas.



Mucha gente cree que mostrar interés en una mujer es perder el control de la relación, entregarle todo el poder a ella y convertirse en una marioneta en sus manos. Pero se equivocan, ignoran que una mujer estimulada es incapaz de controlarse y que es ella la que pierde completamente el control. ¿Nunca has oído hablar a una mujer de cierto hombre que sabe siempre qué tecla tocar sin que ella pueda evitar caer rendida en sus manos? ¿No deseas ser tú ese hombre?

Todas las mujeres tiene unas teclas que tocadas hacen que pierdan el control y caigan en tus brazos sin poderse resistir.

Así que la cuestión es saber descubrir esos puntos débiles y es aquí donde interviene la "teoría del calcetín" con la que pretendo explicar de forma fácil lo que debe piropearse y lo que no.

La teoría del calcetín afirma que hay que alabar aquellos rasgos de la mujer que deplorados la harían sentirse insegura. Por ejemplo, decirle guapa a Izabel Goulart (en la foto) no la hace perder el control porque llamarla fea no la haría sentirse insegura habida cuenta que ella comprueba fácilmente cada segundo que es toda una belleza. Pero si alabas su creatividad se sentirá estimulada porque no se siente tan segura cuando se trata de creatividad como de belleza.

Esa es la razón por la que una mujer guapa quiere oír que es inteligente y la inteligente que es guapa.

Tan sencillo como eso.

jueves, 16 de octubre de 2008

Sin huevos no hay paraíso.


Es una pena para los británicos que Jason Button no sea tan bueno con las curvas de los circuitos como con las curvas de las mujeres. En la foto su chica.

He decidido cambiar la ubicación de las canciones ahora irán al principio del artículo. Hoy You only live once de The Strokes.



Hoy voy a tratar un tema que me viene obsesionando últimamente: la seguridad y el riesgo en la seducción.

Para ello voy a partir de una célebre frase de Mario Andretti uno de los grandes de la conducción: "si todo está bajo control es que no estás yendo suficientemente rápido".

En Fórmula 1 tener el monoplaza bajo control significa ir a una velocidad que te excluye completamente de la victoria pero te garantiza acabar la carrera. A la hora de seducir mucha gente sigue esta filosofía de acabar la carrera. Adoptan una estrategia que elimina el riesgo de ser rechazado pero con la contrapartida de que también excluye cualquier ganancia de modo que cuando acaba la noche tienen cero derrotas pero también cero victorias.

El mejor piloto no es que menos arriesga es el que mejor sabe gestionar los riesgos, el que mejor sabe rectificar la trazada sin tener que echar mano del freno. De hecho el mejor piloto es el que más arriesga, continuamente se la juega porque sabe que como es el mejor es el que más riesgos se puede permitir sin perder el control del monoplaza.

Igualmente en seducción, todo lo que haces para eliminar el riesgo de ser rechazado repercute negativamente en tus posibilidades de victoria. Una táctica conservadora, poco arriesgada, es una estrategia carente de determinación que es el ingrediente básico para una buena seducción. En seducción o acabas jodido o acabas jodiendo. Si no hay ninguna posibilidad de que acabes jodido aun menos las hay de que acabes jodiendo.

Así que no temas arriesgar, no descartes una acción porque te vaya a dejar descubierto, indefenso frente a un eventual rechazo. Una buena estrategia de seducción no es la que elimina la posibilidad de ser rechazado, todo lo contrario es aquella en la que la mujer pudiendo rechazarte no lo hace. Aprende a vivir arriesgando, aprende a amar el riesgo y las mujeres serán tuyas. Échale un par de huevos al asunto, que sin huevos no hay paraíso.

Valerie Tasso, que de hombres algo sabe y si no me remito a su libro Diario de una Ninfómana, dice que los seductores tienen un sentido del riesgo muy parecido al de los jugadores. Magnífica comparación, el seductor no hace otra cosa que apostar ser rechazado con la pretensión de conseguir a la chica. El seductor es un tahúr, alguien que perfecciona su técnica no para arriesgar menos sino para poder arriesgar más porque si no se puede ganar en la ruleta sin apostar, tampoco se puede conseguir a la chica sin arriesgar.


El censurado y sensual cartel de la película Diario de una ninfómana

Anexo: Riesgo y temeridad.

Siguiendo con el ejemplo de las carreras de coches, si una curva está prevista para ir en tercera va seguro el que la toma en segunda, arriesga el que va en tercera y es un temario el que lleva puesta la cuarta.

La diferencia entre riesgo y temeridad es fácil en la teoría: una situación arriesgada es aquella en la que un resultado dañino es posible. La temeridad aparece cuando el daño no solo es posible sino que es probable, casi seguro.

Saberlo ver en la práctica es más difícil, sobre todo ser capaz de verlo en uno mismo. La clave está en ver por qué exponemos, si lo hacemos pensando en ganar, porque es la única forma de triunfar (cómo ganar la lotería sin comprar el billete). Pero si lo que motiva nuestra estrategia es la imperiosa necesidad de no perder, si no corremos hacia la victoria sino que huimos de la derrota es entonces cuando somos temerarios. La diferencia es de matiz, pero no conviene olvidar preguntarse antes de avanzar si lo que nos motiva es saborear el dulzor de la victoria o alejarnos del amargor de la derrota.

sábado, 11 de octubre de 2008

Liderar.

Dice Neil Strauss (Style) que leer todos los días un periódico puede mejorar enormemente tus habilidades como seductor. Estoy completamente de acuerdo; este artículo no hace sino traspasar al ámbito de la seducción los comentarios de Lluís Bassets adjunto al director de El País sobre la falta de liderazgo en la política económica de la Unión Europea y sus demoledores efectos sobre la crisis económica. Su tesis se resume en que la falta de confianza de inversores y particulares europeos se debe a que nadie sabe quién dirige la UE y hacia dónde la dirige. Toda una falta de liderazgo.

Liderar es dirigir.



Carine Roitfeld, directora.

Hay una concepción muy extendida que ve a la mujer como un castillo fortificado al que el hombre debe conseguir entrar. No me gusta esta metáfora porque presenta a hombres y mujeres en trincheras distintas cuando están en la misma. Y, sobre todo, porque entrega todo el liderazgo a la mujer. No lo parece porque no es un liderazgo activo sino pasivo, pero si se analiza se ve que es la mujer la quien dirige la interacción porque es ella quien decide dejar pasar o no al hombre.

Esta concepción la siguen los hombres que continuamente buscan alguna señal de aprobación en la mujer antes de mover ficha. Por mucho que crean tener el control de la interacción es la mujer quien manda porque el hombre no va a actuar si no tiene indicios de que no va a ser rechazado, es la mujer quien con sus señales decide cuando debe moverse el hombre.

Yo prefiero ver la seducción como una carrera en la que hombre y mujer tienen el mismo objetivo: llegar a la meta. Ahora, aunque el objetivo sea el mismo hombres y mujeres somos distintos y adoptamos distintas estrategias. En concreto el hombre tiene la función de marcar el ritmo y llevar la ruta mientras que la mujer le proporciona apoyo. Tanto uno como otro tardarían más separados, ella por falta de "liebre", él por ausencia de apoyo. Otro día podemos hablar de a qué me refiero cuando hablo del apoyo de una mujer a un hombre pero hoy me centraré en la conducta de la mujer frente al hombre que "corre" junto a ella.

En este ejemplo es el hombre el que dirige y la mujer se limita a ir detrás "chupando rueda". En consecuencia es el hombre quien marca el ritmo cuidando no ir demasiado rápido, y dejar detrás a la chica, ni demasiado lento, lo que hará que la mujer le deje por otro que no le retarde la marcha.

¿Puesto en práctica? Significa olvidarte de esperar a que la mujer te haga una señal para abordarla, para mostrar interés o para besarla. Deja de buscar autorizaciones. Por el contrario continuamente debes estar dando pequeños tirones, permanentemente subiendo el ritmo y viendo como reacciona. Si la chica reacciona bien continúas subiendo niveles, si ves que ella no está cómoda con la subida ralentizas la marcha para que se habitué y lo intentas más tarde. Como puedes ver así eres tú el que diriges, no es ella la que te da el aviso para avanzar sino que tú das el paso de subir y luego ves si ella lo sigue. Es ella la que adapta su comportamiento a ti, no tú a ella.

Esta estrategia se basa en un gran juego interno porque siempre que la mujer reacciona bien a una de esas micro-escaladas tú te ves obligado a salir de la zona de confort e intentar una nueva micro-escalada. Pero volvemos a un tema recurrente en mi filosofía de seducción: el juego interno lo quieres para arriesgar y aguantar. Para arriesgar en cada una de las micro-escaladas y para resistir los intentos que fracasen e intentarlo de nuevo.

Por último no hay que olvidar que en ocasiones es la chica quien toma la iniciativa. ¿Afecta eso a tu liderazgo? No, siempre que mantengas el control de a donde quieres ir. A veces es una gozada dejarse llevar pero siempre hay que tener un ojo abierto para asegurarse que la chica te lleva a donde tú realmente quieres ir.

Liderar es saber lo que se quiere y cómo conseguirlo.



Rosario Nadal en la portada de octubre de la edición española de VanityFair espeta: se lo que quiero y se como conseguirlo.

Lo peor que te puede pasar con una mujer es que ella piense que no sabes lo que quieres.


A) Saber lo que se quiere.
Demuestras que sabes lo que quieres cuando intentas conseguir lo que quieres y lo intentas con determinación.

1) Intentarlo. Si realmente quieres una cosa no se entiende que no intentes conseguirla. Siempre que dudas si dar un paso o no lo que estás dudando es si quieres lo suficientemente esa cosa como para sacrificar otra. Por ejemplo dudas qué prefieres si 100€ o unos zapatos. En el caso de la seducción tienes miedo a mostrar interés porque temes que su rechazo te duela. Aunque no seas consciente entre la chica y tu autoestima con lo que te quedas es con esta última.

Seducir siempre implica tomar riesgos, es una apuesta en la que pones en juego tu autoestima para obtener a la chica. Si tienes claro que lo que quieres es a la chica no dudas en arriesgar tu autoestima, no es algo con lo que disfrutes haciéndolo pero no hay otra forma de conseguir a la chica y tienes muy claro que tú lo que quieres es a la chica.

2.- Determinación. Muchas veces se dice que lo más aprecian las mujeres es la seguridad, no es del todo cierto: es la determinación el mayor afrodisíaco para una mujer. La confusión se debe a que normalmente las personas con determinación están muy seguras de si mismas. Pero no siempre, hay casos de personas tímidas e inseguras que, no obstante, tienen una gran determinación para conseguir lo que se proponen. Y es la mezcla de timidez con determinación es explosivamente atractiva para las mujeres así que no tengas miedo en las mujeres te vean tímido siempre que te vean con determinación.

Saber lo que se quiere no solo se demuestra intentándolo sino intentándolo con determinación. Alguna vez has visto a esas personas que se acercan al agua y meten un pie para ver cómo están y se meten muy poco a poco. Lo que les sucede es que no están dispuestos a pasar frío a cambio de bañarse, dicho de otra manera: bañarse no es lo que más desean. Por contra si te mueres de ganas por un baño, y mojarte es la cosa que más deseas en el mundo te metes en el agua de golpe y sin preguntarte cómo estará. Actúas con determinación.

Con las mujeres igual. Si realmente lo que quieres es seducirla actúas con determinación. No con cautelas y asegurándote antes de cada paso que pisas terreno sólido. Como dice Horace Engdahl, secretario de la Academia Sueca, sobre los Premios Nobel "Con las decisiones del premio pasa como con los besos, no hay que pedir permiso antes ni disculpas después".

¿Determinación o táctica suicida? La diferencia entre actuar determinadamente y actuar suicidariamente es la misma que hay entre deseo y obsesión. Si deseas algo actúas con determinación para conseguirlo, si estás obsesionado con algo empleas tácticas suicidas. Determinación es tomar riesgo de modo que si, por causas imprevistas, algo sale mal te caes con todo el equipaje. Táctica suicida es cuando tomas tantos riesgos que a menos que suceda algo extraordinario te la metes.

B) Saber cómo conseguirlo.

No significa tener una receta mágica y estar convencido de su infalibilidad sino no confundir medios con fin y esforzarse.

1.- Medios y fines.

Mucha gente no da el paso de intentar conseguir su sueño si no tiene completamente planificado cómo hacerlo. Es decir no hace algo hasta que realmente sabe cómo hacerlo. Están confundiendo medios con fines porque están orientando su comportamiento no a la consecución de un fin sino a la obtención de un método con el que supuestamente obtendrán su fin.

Fracasan o bien porque cuando tienen su plan listo es demasiado tarde o porque el plan no funciona como esperaban, y créeme que siempre aparecen problemas imprevistos, lo que hace que se bloqueen. Estaban seguros mientras tenían un plan, ahora que el plan se ha demostrado ineficaz están perdidos. Tienen cero liderazgo.

Por contra tener liderazgo supone tener claras una serie de ideas básicas: lo que quieres, lo que no quieres y un esbozo de cómo lo vas a hacer. Y sin mayores equipajes te pones en marcha. La seducción tiene mucho de improvisación, continuamente tomas riesgos y las situaciones arriesgadas ya se sabe que se saben como empiezan pero no cómo acaban. Rectificar en movimiento es una de las reglas de oro de la seducción, y para poder rectificar se requiere no ser muy rígido con las estrategias y tener muy claro que el objetivo es la chica no aplicar el Mystery Method de A1 hasta S3.

Conclusión: si tienes claro lo que quieres ponte en marcha, apréciate lo suficiente para creer que serás capaz de improvisar una solución. Eso es parte de saber lo que se quiere y saber cómo conseguirlo.

2.- Esfuerzo
La clave del éxito está en el trabajo duro. Seducir como otras tantas cosas en la vida no es algo que siempre se obtenga a la primera y fácilmente. Requiere mucho esfuerzo y constancia. Cuando alguien dice sé lo que quiero y sé como conseguirlo se refiere a que sabe lo que quiere y está dispuesto a luchar por ello, a sacrificarse y pasarlo mal para conseguirlo. ¿Masoquismo? No, el liderazgo es así. Capacidad de liderazgo significa capacidad de sufrimiento.

En resumen, liderar significa tomar la iniciativa, tener determinación y capacidad de sufrimiento. Ahora que ya sabes lo que es liderar no esperes más para comportarte como el hombre que quieres ser.

Hoy os traigo dos vídeos, uno de un grupo no muy conocido pero sensacional Fountains of Wayne con Stacy Mum donde aborda el tema de la madre súper buena de la que todo el curso está enamorada Como segunda opción un extracto de Retrospecter donde con el humor surrealista típico de la Hora Chanante nos dan unos consejillos para ligar "a cascoporro".





lunes, 6 de octubre de 2008

El iMate. ¿Cómo y de qué hablar?



Agyness Deyn, en la foto, es una modelo adorada por las mujeres y que a los hombres heterosexuales deja bastante fríos. Pamela Anderson causa furor entre los hombre pero a las mujeres les parece repugnante. Hombres y mujeres coinciden en que Gisele Bundchen es guapísima. ¿Qué conclusión se saca de eso? Que al tratar de las preferencias entre hombres y mujeres hay zonas que interesan a los dos pero otras que fascinan a unos y espantan a otros.

Tener muy claro esta realidad es esencial para tener una buena conversación con las mujeres. Así hay tres temas de conversación:

Lo que a ti te interesa y a ella no. Ejemplo tópico: el fútbol. Si sacas estos temas olvídate de seducir a la mujer porque serás firme candidato a suceder a Gladstone o Coolidge como el hombre más aburrido de la historia.

Lo que a ella le interesa y a ti no. No sólo es que pierdas el marco es que además no serás capaz de decir nada mínimamente interesante porque sencillamente desconoces el tema por completo. Pero ojo, no me refiero a temas que habitualmente interesen a las mujeres y no a los hombres sino temas que específicamente a ti te aburran y a ella le encanten. Ella puede ser una forofa del fútbol y tú pasar de balónpie como de la mierda.

Lo que a los dos os interesa. Este es el segmento en el que debe discurrir la conversación. Ahora, surge una paradoja ¿cómo se lo que interesa a una desconocida? Realmente hasta que no conoces a una mujer no sabes lo que le gusta y lo que no. Pero sí que sabes una cosa: que es una mujer y lo que habitualmente gusta a las mujeres.

Surge aquí la regla nemotécnica de MATE que significa en inglés Music (música), activities (actividades), travels (viajes) y entertaiment (ocio). Son estos cuatro temas que interesan a las mujeres y sobre los cuales un hombre puede hablar tranquilamente sin sea evidente que está forzando la conversación para agradar.

Del Mate al iMate.

Pero no basta con hablar hay que saber hablar. No sólo la conversación ha de ser interesante sino que tú has de ser interesante. Eso se logra enfocando la conversación desde la perspectiva de yo, a través del iMate (la i porque en inglés significa yo, es una regla que me he inventado yo pero la he puesto en inglés para que tenga coherencia con las demás siglas y para hacer un homenaje a Apple y su iPod, iBook, iTunes...)

¿Qué es hablar en yo? Como esto lo explica mejor que nadie el creador de esta expresión, el maestro Juggler, me remito a su artículo.

Como complemento de Juggler diré que para no convertirte en el típico pesado que le cuenta su vida a cualquiera sin que le interese a ninguno es esencial poner énfasis en transmitir sentimientos. Mucha gente se equivoca y cree que hablar en yo es limitarse a describir tus sensaciones, en realidad es algo más: es transmitir también esas sensaciones a la mujer, hacerla penetrar en tu realidad.

Y por supuesto, hablar en yo implica también escuchar en yo: dejar a la chica que se exprese y no limitarte a esperar para volver a hablar tú. huye de convertir el diálogo en un combate de egos para ver quién ha hecho el viaje más fascinante o quién tiene la mejor colección de música. Todo lo contrario aprovecha todo aquello que ella tiene y que, en otra ocasión envidiarías, para mostrar interés en ella. Es puro marco del premio: buscar motivos en ella para interesarte, por una vez que los encuentras no la jodas tratando de quedar por encima. No olvides que lo contrario de hablar no es escuchar, es interrumpir.

Tira del hilo. Supongamos que alguien te cuenta una historia que realmente te interesa, pero te la cuenta muy resumida. ¿no le pedirías más detalles? Pues aquí lo mismo, si realmente quieres conocer la personalidad de la mujer tendrás que tirar del hilo cuando ella esté hablando de si misma muy resumidamente. Ojo, no te digo que seas indiscreto y le preguntes detalles que solo contaría a sus amigas más íntimas sino que te intereses por ella. Es una excelente forma de fomentar que se cree un rapport sólido entre los dos.

Como canción Who, de Five o' Clock Heroes con la colaboración de Agyness Deyn, la chica del momento.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Day Game: ¿Cuáles son las claves para seducir a una mujer de día?



He recibido un email con una consulta sobre como seducir a una mujer en un tren. Fiel a mi política de no hacer personal coaching ni por un momento me he planteado contestar (¿qué soy un cabrón? claro que sí pero al menos no te cobro) aunque sí me ha animado para escribir sobre ese punto negro de la seducción que es seducir de día.

Lo primero que tengo que decir es que enfoco esta cuestión desde el punto de vista de una persona que por edad puede ir a bares y discotecas. Es clave este matiz porque entre adolescentes que no tienen edad para beber es frecuente ir a los centros comerciales para ligar lo que hace que seducir en ese contexto sea algo más próximo al night game que al day game, por mucho que afuera el sol brille en todo su esplendor. Hecha esta advertencia entramos en materia.

El gran problema de seducir de día es que es enormemente fácil que la chica se sienta incómoda hablando contigo, y por tanto te rechace. Así que el objetivo número uno es abrir de una manera en que la mujer no se sienta incómoda.

Desafío número 1: que no salga corriendo.

El que un hombre se ponga a ligar con una mujer de día a ésta siempre le va a parecer extraño. Es algo que no se puede evitar: una mujer que es abordada de día siempre se siente extrañada.

Si la mujer cree que la causa de su extrañeza eres tú porque eres un tío de lo más raro despídete de hacer nada con ella. Pero si piensa que lo sorprendente es la situación habrás pasado la primera prueba. La situación puede ser extraña pero tú no puedes ser extraño.

Para no parecer extraño lo primero es mostrar interés en la mujer de forma genuina. Parar a una desconocida en pleno día y ponerte a hablar con ella es algo poco común así que es muy importante que ella sepa desde el comienzo por qué estás actuando de esa manera tan sorprendente y, claro, tienes que hacerlo de forma genuina. Si no explicitas la razón por la que te pones a hablar con ella, o lo haces de forma poca convincente ella va a pensar que eres un degenerado. Por eso es esencial mostrar interés genuino.

¿Significa eso que hay que ser siempre directo? No, en realidad lo que estoy diciendo es que conviene ser sincero, que no es lo mismo: puede que realmente la razón por la que te pones a hablar con ella es porque te gusta su bolso. Es esa regla que a mi me gusta tanto: la mejor forma de ser genuino es ser auténtico. Ahora, no descarto la eficacia del indirecto. Eso sí, hay que tener mucha práctica para sonar genuino.

La segunda parte es ser espontáneo. En realidad ser espontáneo entra parte de ser genuino pero lo quiero separar para enfatizar en ello. De noche no necesitas parecer espontáneo, el que se note que has ido a una discoteca a ligar no te perjudica. Pero el que la mujer vea que has ido a un centro comercial a ligar le puede hacer pensar cosas malas de ti.

Personalmente me parece clave para que la chica se relaje que vea que no tenías premeditado ponerte a hablar con ella, o con otra. Tú tenías tus planes, de repente apareció ella y lo cambió todo. ¿Por qué es importante parecer espontáneo? Para justificar su sensación de extrañeza. Como dije antes una mujer al ser abordada de día se siente siempre extraña, si ve que todo se debe a una estrategia prediseñada pensará que eres un loco del que conviene huir. Pero si te ve como un chico simpático al que le has encantado no le disgustarás.

Decía antes que la mujer se sentirá extrañada, hay que diferenciar entre extrañeza como sinónimo de desagradable de extrañeza como algo poco común pero no necesariamente negativo. Siendo espontáneo consigues ser visto como alguien extraño pero agradable.

Desafío número 2: que hable.

Bueno, en el fondo parar a una mujer de día y que no salga corriendo tampoco es tan difícil. Lo complicado es que la chica acceda a hablar contigo.

La chica se siente extrañada por la situación de que un hombre se le haya acercado, tu genuinidad y espontaneidad han servido para que relaje sus alertas en el sentido de que vea que no eres un violador en potencia. Pero, ¿y ahora qué?

La clave es continuar con muy buen rollo (good vibe), ser simpático y divertido. Le cuentas quien eres y que ibas a hacer. Le preguntas su nombre para poder soltarlo en la conversación y producir una sensación de confianza.

En esta parte de la interacción tienes que contar muchas historias, siempre con good vibe y hablando en yo (ver Minicurso Juggler). Es muy importante hablar mucho y con good vibe para "normalizar" la situación, es decir: para que ella se olvide del modo tan extraño en que os habéis conocido y apague su resistencia incial. Es básica la regla de 90/10 de Juggler según la cual tú dirás el 90% de las palabras y ella el 10% para que se cree un clima adecuado para escalar.

Si lo haces bien ella se reirá sonreirá y ella empezará a hablar. Al primero ella hablará de ti, es decir comentará las historias que tú le cuentas, pero llegará un momento en que ella empiece a hablar de ella. En ese momento es cuando puedes empezar a escalar, pero ojo no lo hagas antes: mucha gente ve que la chica ya les habla y suben de nivel sin darse cuenta de que no está hablando de ella sino comentando sobre ti. Mientras no hable de ella no escales.

Por cierto, llegados a este momento planteate ir a una cafetería u otro sitio donde poder hablar más comodamente. No es ninguna tontería porque tanto tú como ella os dejares de sentir como protagonistas de una extraña historia para pasar a tener una simple cita, lo que os relajará... a los dos.

Desafío número 3: cerrar.

¿Hasta dónde llegar? ¿Se puede acabar el day game en la cama? Sí, pero es poco frecuente. No tanto porque la chica no quiera ir tan rápido sino porque normalmente la chica tiene que irse (de verdad, no es la típica excusa para dejarte tirado).

Para mi la mejor regla para cerrar en el day game es ir todo lo lejos que ella te deje. Tienes que saber que de día los tiempos son más lentos y por tanto moverte con prudencia para no romper el momento. Pero también tienes que tener una táctica agresiva, es decir: no eres tú el que vas despacio sino ella la que no te deja ir más rápido.

Sucede no pocas veces que el hombre consciente de que de día no es fácil llegar a un nivel sexual va con el freno puesto. Mala estrategia. No es tanto que tengas que ir despacio sino que tienes que ir con mucha atención. No te pongas límites, normalmente te tendrás que conformar con un número de teléfono pero habrá ocasiones en que podrás besarla e incluso llegar más lejos. Eso es algo que espero que descubras con la práctica.

Bonus track: recomiendo leer para esto sirve juego interno porque una de las dificultades del day game es que siempre vas al límite de tu juego interno porque contienuamente saltas fuera de la zona de confort ya sea porque tienes que ser osado o porque tienes que ser estoico y aguantar hasta recibir signos de atracción de ella. Tenlo muy en cuenta, si te sientes débil y con miedo no es que lo estés haciendo mal es que el day game es así: resiste y arriesga.

Como canción pensaba poner Side Streets de Saint Etienne, por eso de que el day game se juega en la calle, pero me han entrado las dudas de si ya la habría puesto y como no me apetecía mirarlo la cambié por Free Things For Poor People de Infadels. Al final he decidido colgar las dos.



Manual de Citas, por Arcángel

Hace unas semanas Arcángel me mandó su último libro para que se lo comentará. Esta es la crítica que le escribí. Debo decir que dice bastante de Arcángel como persona que no se haya enfadado porque es un artículo que, si bien el saldo final es favorable, contiene algunos reproches a su obra. Todo un ejemplo que muchos deberían seguir y que demuestra que Arcángel es una persona en la que se puede confíar, que no es un autor exclusivamente obsesionado por el dinero sino que está abierto a la crítica constructiva, aunque ésta sea a veces dura de oír. Por otro lado, eso es lo que hacemos permanentemente al seducir: salir de la zona de confort.

Manual de citas, por Arcángel.

Supongo que cuando escribes sobre un libro que se llama Manual de Citas es irresistible la tentación de empezar citando a alguien. Yo lo haré con una frase de Edna St. Vincent Millay sacada de su obra And do you think that love itself "¿Y de verdad piensas que, viviendo, en una casa tan fea, el amor puede durar mucho tiempo?" ¿Te suena? Debería, porque con esta cita de abre Neil Strauss uno de los capítulos de El Método. Lo cierto es que realmente me he acordado de esta frase al leer a Arcángel porque su libro no trata directamente de tu personalidad y cómo hacerla más atractiva sino de todo lo que rodea una cita con una mujer; cuestiones que no se refieren estrictamente a tu personalidad pero que indirectamente muestran quién eres y, sobre todo, qué puedes ofrecerla. En este sentido la obra de Arcángel trata un tema muy interesante y que apenas recibe atención de la llamada "Comunidad de la Seducción". Es sorprendente lo extremadamente fácil que es encontrar información sobre cómo seducir a una desconocida o cómo manejar una relación estable pero lo difícil que es encontrar algo decente sobre esa etapa intermedia que son las primeras citas. Bueno, he dicho algo decente, en realidad es difícil encontrar sencillamente algo sobre la materia, ya sea decente, fabuloso o atroz. Por todo ello uno de los principales activos del libro de Arcángel es que pretenda cubrir esta laguna.

Como decía, Manual de citas es más un obra de logística que un libro de autosuperación en cuanto que no se centra en la personalidad a mostrar durante una cita sino en cómo organizar una cita perfecta. Configuración que sinceramente me parece un completo acierto porque Arcángel es un autor que donde mejor se desenvuelve es en los campos generar confort en las mujeres, por eso sus mejores páginas son aquellas en las que se aleja de la teoría para centrarse en lo que la práctica con sus novias le han enseñado. E insisto en ello porque a muchos esto les podrá parecer un inconveniente pero en realidad es el gran activo del libro porque si bien muchas veces se habla de cómo comportarse con una mujer rara vez se habla del contexto, de dónde quedar, cómo llegar, etc. Detalles que tienen poco de secundarios y que te pueden arruinar una cita: porque puedes ser el hombre de su vida pero si a ella le duelen los pies por haberla hecho caminar media hora con tacones no tienes ningún futuro con ella. Esto es precisamente lo que se trata de evitar con este libro, de que si la cagas sea por tu forma de ser no porque no sabías donde llevarla después de cenar.

Y si el gran acierto del libro es la preponderancia de las enseñanzas de tipo organizativo su mayor tara es que se configure como un conjunto reglas de obligado o cuasi obligado cumplimiento cuando la gran mayoría son simples preferencias personales del autor. No es tanto que no comparta algunas de esas reglas, que ciertamente discrepo de algunas, sino que tengo el convencimiento de que el valor didáctico sería mucho mayor si presentara, sin ambigüedades, como una recopilación de experiencias que, a modo de ejemplo e inspiración, te den la base configurar una cita acorde a tu personalidad, sin acartonamientos.

¿Qué podéis esperar del libro?

En una primera parte del libro se detallan los llamados "elementos claves del éxito del encuentro" en los que se desarrollan los puntos claves en la preparación de una cita (o encuentro). Cuestiones fundamentalmente organizativas como la elección del lugar o la forma de invitar. Pero Arcángel transciende de estos temas para abordar también cuestiones cómo mostrar clase o liderazgo durante la cita. En general es una buena primera parte, que en ocasiones adolece de una precipitación que menoscaba su claridad pero resulta innegable el alto valor de estas páginas.

La segunda parte del libro pone en práctica todo lo enseñado anteriormente con una serie de ejemplos reales de citas organizadas por Arcángel. Páginas muy interesantes por la originalidad y esmero que Arcángel pone en la planificación de la cita. Unas páginas muy ilustradoras que reafirman mi impresión de que estamos un libro de un enorme valor práctico que le convierte en todo un referente para organizar una cita fabulosa.

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