L'Atelier, en francés estudio, es el reducto más íntimo de los artistas. Un lugar de creación al que acceden las personas más próximas al artista con un simple fin: disfrutar del arte.
Escogí este nombre porque reflejaba la esencia que quería transmitir al blog. La seducción puede analizarse de muchas maneras y yo buscaba darle un enfoque artístico.
Con L'Atelier pretendo un modelo de seducción emocional, natural y en femenino. Emocional porque prefiero hablar del seductor como un artista que como un ciéntifico. No niego que la seducción pueda ser una ciencia, sencillamente me estimula más verla como el arte de estimular a las mujeres. Natural porque es esa la escuela a la que pertenezco. Una escuela que me enseña a mejorar en mis habilidades sociales en lugar de trucos quasi-esotéricos para engañar a las mujeres. Y en femenino porque a mi lo que me importa es la mujer y su mundo. Los gurús y sus guerras no ocupan espacio en mi vida.

jueves, 6 de marzo de 2008

Confort y seducción VI: vulnerabilidad.


Si ser atractivo significara ser invulnerable, Ariadne Artiles no usaría casco.

Una dorga excesivamente pura es tan peligrosas como una droga demasiado mezclada. Muchas sobredósis se deben a que la droga era muy pura. Curioso no, un mal viaje se debe a que la droga es demasiado buena.

Este ejemplo es completamente trasladable a la seducción. Ser excesivamente bueno puede romper el confort de la mujer. Hacer que se despierte del hechizo de la seducción.

Un exceso de virtudes puede (y así sucede frecuentemente) ser contraproducente. Da una sensación de artificialidad, de que ése ser tan perfecto no eres tú y de que te lo trabajas demasiado. Por no hablar que la mujer te incluya en la categoría de los ligones y te pongas más barreras de las habituales. Por todo ello yo recomiendo mostrar cierta vulnerabilidad. Ya no sólo no ocultar algunos defectos sino deliberadamente mostrarlos.

No es algo en lo que haya una total unanimidad pero gurus tan fiables como Juggler y Swinggcat lo recomiendan.

Así que no solo no ocultes tus puntos débiles sino que además ponlos de manifiesto. Por ejemplo si ella te alaba tu espíritu optimista coméntala que no siempre eres así, que determinadas cosas te hunden. Que, en ocasiones, te retiras a tu yo interno desencantado con el mundo.

¿No es esto contraproducente? En absoluto porque lejos de disminuir tu valor lo aumentará. Las mujeres están hartas de los hombres que se presentan ante ellas fingiendo lo que no son y tratando de impresionarlas. Por el contrario un hombre sincero que no oculta su lado más vulnerable las conmueve porque saben que ese hombre es sincero y que todas las cualidades que mostró antes son verdaderas. Uno de los argumentos que como abogado más me gustan es decirle al juez que si el interesado ha sido sincero en lo que le perjudica igualmente debemos tenerle por sincero en lo que le favorece.

Con la vulnerabilidad se muestra bien mi idea de que no hay dos fases separadas de confort y atracción sino una sola. Siendo vulnerables aumentas tu valor porque demuestras que tienes tantas cualidades para atraer a una mujer que no necesitas ocultar tus pocos defectos. Paralelamente creas un clima de sinceridad que produce confort al facilitar que se establezca una conexión entre los dos.

Por no hablar que esta estrategia causa disconfort en la mujer en cuanto que ella te valida y tu respondes invalidando su piropo obligándola a cualificarse más.

Si la vulnerabilidad tal y como la he tratado hasta aquí pretende aumentar la autenticidad de la relación también puedes usar la vulnerabilidad para aumentar las emociones de la mujer y vencer sus resistencias.

Es una técnica que aparece en las memorias de Casanova y los dramas románticos de don Juan. Es la técnica que empleaban para vencer las resistencias de las mujeres en una época en la que el honor se asociaba con la castidad. Consistía en mostrarte derrotado por tus sentimientos. Tal es la atracción que sientes por la mujer que hace tiempo que dejaste de pensar qué es lo correcto y qué es lo incorrecto. En tu cabeza sólo está ella y sin ella no hay nadie.

Un ejemplo sacado de Don Juan Tenorio en la versión de José Zorrilla (para mi la mejor). Es una carta de Don Juan que lee Doña Inés en la Escena III del Acto Tercero de la Primera Parte. "Acuérdate de quien llora/ al pie de tu celosía/ y allí le sorprende el día/ y le halla la noche allí;/ acuérdate de quien vive/ sólo por ti, ¡vida mía!,/ y que a tus pies volaría / si le llamaras a ti"

Pero no os creáis que esta táctica quedó desfasada hace años. Zan Perrion sigue utilizándola, y no sólo con mujeres puritanas o religiosas sino con cualquier mujer. ¿Por qué funciona? Porque demuestra a la mujer que no la ves como una muñeca hinchable autopropulsadle sino como una persona con tanta belleza que te embriaga. Es la mejor forma para que una mujer sucumba ante un "ligón". Percibir que está siendo sincero, que no hay ningún engaño. Puede que no haya promesas para el futuro pero tampoco hay engaños en el presente. En ese momento dejará de pensar en el futuro y se centrará en el presente. Que no es otra cosa que entrar en un estado de confort.

Un abrazo, MdD, Don Juan en el siglo XXI.


Para la banda sonora he escogido Living in Bars de Cat Power, una fantástica cantante que sabe combinar su cara bonita con una música melancólica haciendo una mezcla realmente atractiva. Por no hablar de que es una clara prueba de que una mujer puede tener un gran físico y aun así no ser feliz. Tal vez retome esta canción para otro post porque tiene mucho oculto.

1 comentario:

figuro dijo...

Esta vez no podría estar mas de acuerdo contigo. Cuando aprendí a ser (parecer) perfecto tuve que aprender a no serlo.

Tal vez añadir que la gente vaya con cuidado con las debilidades que muestra, que piensen que realmente no es nombrar un defecto y esta todo hecho, de hecho no hay que decir defectos, son como bien dice MdD vulnerabilidades que la sociedad aceptaría como defectos pero que sabes que la chica lo verá como una virtud. Y ahí volvemos al tema de siempre del calibraje.

Un saludo de figuro